China va por delante en esto del coche eléctrico, pero sobre todo en lo que se refiere a toda la industria que hay detrás de este tipo de vehículos. En la obtención de materia prima, en su tratamiento, en la fabricación de celdas y también en la producción de baterías finales para ellos. De hecho, en China ya disponen de baterías de estado sólido, aunque tan solo cuentan con 10 GWh de capacidad de producción anual, pero ya está previsto que multipliquen su capacidad por 12 en cuestión de un año, para el próximo año 2025.
Así lo indica CITIC Securities, un equipo de analistas que ha revisado la capacidad de producción de baterías de estado sólido de que dispone a día de hoy el país asiático, y ha previsto además que para dentro de un año –aproximadamente- contarán con doce veces más capacidad de producción. Liu Yi, analista de esta compañía, ha asegurado que para el próximo año 2025 en China ya habrá disponible una capacidad de producción de más de 128 GWh de baterías con electrolito sólido que, como ya sabemos, es la tecnología de baterías de ‘próxima generación’. Con mayor densidad energética, más económicas, más seguras, una vida útil más amplia y además un sistema de carga más rápida.

China también liderará las baterías de ‘próxima generación, tendrán 128 GWh de capacidad de producción de baterías de estado sólido en 2025
Las baterías de estado sólido vienen a resolver precisamente los tres grandes problemas con que cuentan las actuales baterías de iones de litio basadas en electrolitos líquidos. Por un lado la densidad energética, por otro la vida útil limitada por la formación de dendritas, y por otra parte la seguridad de este componente derivada también de esta degradación progresiva y su formación de dendritas. Que, como ya sabemos, puede derivar en incendios en algunos casos. No obstante, las baterías LFP ya habían avanzado bastante en este terreno y superan, con creces, la seguridad que puede ofrecer una batería basada en celdas NCM.
Según la previsión de este equipo de analistas, las baterías de estado sólido deberían empezar a utilizarse primero en vehículos de gama alta y, a medida que se vayan reduciendo los costes de producción, la misma tecnología irá llegando progresivamente a coches más asequibles. Pero cuidado, porque no solo prevén que las baterías con electrolito sólido vayan a utilizarse en coches eléctricos de gama alta, sino también en aplicaciones médicas y en el sector aeroespacial. Todo esto durante este mismo año 2024, mientras que el próximo año 2025, con una capacidad 12 veces superior a la actual, prevén que empiecen a utilizarse en dispositivos de electrónica de consumo y drones, entre otros.

También prevén que las baterías de estado sólido empiecen a utilizarse a gran escala en sistemas de almacenamiento energético doméstico y ya en coches eléctricos de todos los segmentos. Algo que llama la atención, sobre todo, porque fabricantes como Toyota o Nissan, entre algunos otros, han fijado precisamente el año 2027 como la fecha para empezar a disponer de esta tecnología. No obstante, hay que reconocerle a las compañías chinas que van bastante más avanzadas en su desarrollo que las empresas europeas, americanas y japonesas.
El equipo prevé que entre el año 2025 y el año 2030, la tasa global de penetración de las baterías con electrolito sólido llegará hasta el 8,4%, con una capacidad de producción de 509 GWh como máximo. Es decir, contando con que prevén 128 GWh para el próximo año 2025, está claro que esperan un rápido desarrollo de la industria y que se pivote de una forma bastante ágil a esta nueva tecnología. No obstante, también veremos un importante crecimiento de las baterías de estado semisólido como tecnología de transición, tal y como ha hecho NIO introduciéndolas en sus propios coches eléctricos.


