El sector del coche eléctrico se enfrenta a un problema, y es el suministro de litio. No se debe ni se quiere depender de este material porque los precios oscilan a su antojo y su escasez implicaría un enorme problema para la industria. Así que constantemente se están buscando químicas alternativas. Y una de las últimas propuestas es el ion de sodio, que según un equipo de investigación de Rusia no solo tiene una excelente densidad energética, sino que además ofrece unas prestaciones excepcionales a bajas temperaturas.
Las baterías de iones de sodio están cogiendo tracción como una de las alternativas a las baterías de iones de sodio más atractivas. ¿Por qué? Sobre todo porque el sodio abunda, pero también –y quizá no menos importante- porque el sodio es mucho más barato. Y en realidad, el funcionamiento básico es idéntico al de una batería actual, con un diseño basado en dos electrodos unidos por un electrolito líquido. Pero esta vez, los investigadores de Skoltech y la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú se han centrado en el cátodo.

Un cátodo de polvo de sodio para conseguir baterías con un 15% más de densidad energética
La investigación de este equipo ruso se ha centrado en un cátodo con polvo hecho de fluoruro de fosfato de sodio y vanadio. Y no son los únicos que han investigado en esta línea; sin embargo, han configurado de manera selectiva y cuidadosa la organización de los átomos dentro del polvo, y aseguran que esto es un gran paso hacia delante. Lo que hace diferente a este cátodo desarrollado por ellos es ‘cómo los átomos están dispuestos y en qué proporción están contenidos en el compuesto’.
Uno de sus desarrollos es una celda de batería con diseño tipo moneda, con el que han conseguido un 15% más de densidad energética frente a los diseños que lideran en la actualidad. Pero hay otro punto clave, que es relevante sobre todo para ellos, y es que este nuevo material para el cátodo podría hacer que las baterías de sodio tengan mucho mejor rendimiento en climas fríos. Y esta, como ya sabemos, es una de las grandes asignaturas pendientes de las baterías de iones de litio en coches eléctricos.

Pero tal y como describen desde el equipo de investigación, la mayor densidad energética es tan solo una de las varias ventajas que ofrece este material. Otro de ellos es el excelente desempeño que tienen las celdas, y por lo tanto tendrían las baterías, en climas fríos. Y por supuesto, conservando una de las ventajas principales de las baterías de sodio que, como ya sabemos, es el bajo coste de fabricación que tienen este tipo de baterías.
De momento, el equipo de investigación asegura que van a continuar avanzando en esta línea, y que con más desarrollo consideran viable la aplicación de esta tecnología en vehículos eléctricos pesados como autobuses y camiones. Pero hay otra opción interesante para la aplicación de esta tecnología, como sería el almacenamiento de energía a partir de fuentes renovables como, por ejemplo, la eólica y la solar.