Como ya deberías saber, hay una serie de documentos que hay que llevar en el coche siempre. Y en caso de no hacerlo te enfrentas a una multa, que puede tener diferentes importes. Pero ¿cuál es esa documentación, exactamente? Toma nota, porque este es el listado completo y te damos además los detalles sobre qué hacer en caso de no querer (o poder) llevar la documentación original encima.

En caso de no llevar en el coche, y contigo, la documentación que te obliga la normativa a llevar, te enfrentas a una multa que puede ir desde los 10 y hasta los 3.000 euros. Esto es lo que tienes que llevar:

  • Permiso de circulación.
  • Tarjeta de Inspección Técnica de Vehículos (Tarjeta ITV).
  • Carnet de conducir o permiso de conducir.

Además de lo anterior, también tienes que tener el seguro en vigor del vehículo. Pero esta documentación ya no hace falta llevarla en el coche, en tanto que las autoridades competentes pueden comprobar de forma telemática que, tal y como obliga la Ley a que hagamos, tenemos el vehículo asegurado. Por lo tanto, únicamente hay que llevar encima el Permiso de circulación, la Tarjeta de la ITV y también nuestro correspondiente carnet de conducir.

Documentos que debes llevar en el coche y qué pasa si no los llevas

El Permiso de circulación acredita la matriculación del vehículo al que corresponda y certifica su autorización para circular y, por su parte, la Tarjeta de ITV certifica que el vehículo cumple las condiciones técnicas y mecánicas para ello. El carnet de conducir, que es el tercero elemento o documento que debemos llevar en el coche, acredita que el conductor ha cumplido las pruebas y exámenes que certifican la habilitación para la conducción del vehículo por la vía pública.

En caso de no llevar la documentación anterior, la multa tendrá un importe de 10 euros. No es lo mismo no llevar la documentación que no disponer de ella; es decir, que si por ejemplo tenemos la ITV caducada la multa será de un importe de 100 a 500 euros. Y si el vehículo no tiene Permiso de circulación la multa podría tener un importe de 500 euros.

En caso de no poder llevar la documentación original, por cualquier motivo, habrá que llevar fotocopias compulsadas. Es lo único que las autoridades competentes nos van a aceptar como alternativa a los documentos originales, en cuanto a la documentación que hay que llevar en el coche, para no ponernos la correspondiente multa.