Con el paso del tiempo, los cristales de los faros van perdiendo transparencia y es necesario pulir los faros. Para poder ver mejor la carretera, para que nos vean mejor a nosotros y porque sino tendremos problemas para pasar la ITV. Ahora bien, para esto no hace falta ir siquiera al taller, sino que se pueden pulir los faros en casa y se puede hacer de una forma muy económica, dedicándole apenas unos minutos. Vamos a ver cómo pulir los faros del coche de forma casera y barata.

Lo más normal es que la exposición al sol, a la sal –en zonas de montaña o de playa- y a otros elementos vayan desgastando el faro poco a poco. Los faros van perdiendo su transparencia y eso hace que iluminen menos y de peor manera. Es ahí cuando hay que pulir los faros para recuperar la transparencia y recuperar la correcta iluminación. Pero tal y como avanzábamos, eso se puede hacer de forma casera y económica.

Cómo pulir los faros del coche de forma casera y barato

La forma más fácil y barata de pulir los faros de tu vehículo es con un kit de pulido de faros, que rondan los 20 euros, y en el que tenemos las tres herramientas que necesitamos: lijado, pulimento y limpieza. Con este kit, estos son los pasos que hay que seguir:

  1. Limpiar los faros con agua jabonosa y un paño de microfibra.
  2. Lijar los faros con las lijas de grano incluidas en el kit, empezando por las de 800, avanzando a la de 1.200 y llegando a usar la de 2.000 si fuera necesario.
  3. Limpiar con agua jabonosa durante el proceso de lijado para ir comprobando cómo queda y asegurarnos de que quede correctamente.
  4. Pulir la superficie de los faros con el líquido de pulimento y utilizando el disco de lana acoplado a una taladradora, para que quede totalmente transparente el faro.

Después de todo lo anterior, el último paso que nos quedará es limpiar correctamente el faro. Aunque no es necesario, hay quienes aplican un barniz protector a la superficie del faro recién pulido para proteger el policarbonato y evitar que se vuelvan a poner amarillentos u opacos. Aunque la que hemos descrito es una de las formas más baratas, sencillas, rápidas y efectivas de pulir los faros del coche, evidentemente se puede hacer también de otras maneras. Los trucos con pasta de dientes, o con vinagra y bicarbonato, no son recomendables porque no suelen dar resultados realmente buenos.