Aunque no es demasiado frecuente, un neumático puede reventar. Cuando ocurre, evidentemente, existe un importante riesgo de accidente por la pérdida del control del vehículo. Por eso es importante que los conductores sepan por qué revienta un neumático y que, de este modo, puedan evitar que ocurra. O al menos, estas prevenidos cuando se den las circunstancias de las que vamos a hablar en este artículo.

Un neumático puede reventar porque está deteriorado, deformado, excesivamente desgastado o tiene una presión de inflado incorrecta. También puede ocurrir por un exceso de velocidad con un neumático en mal estado, o bien por un exceso de carga. Estos son solo algunos de los factores que incrementan, de forma destacable, el riesgo de que el neumático reviente mientras estamos conduciendo nuestro vehículo.

¿Por qué puede reventar un neumático mientras estamos conduciendo?

Como comentábamos anteriormente, uno de los factores determinantes para que reviente un neumático es que circulemos con una velocidad excesiva. En las especificaciones del neumático siempre aparece un código de velocidad que determina el índice de velocidad, pero este dato depende de la velocidad, de la potencia y del peso del vehículo. Cuanto mayores sean los valores de estos parámetros anteriores, mayor tendrá que ser el índice de velocidad de nuestro neumático; además, no solo por nuestra seguridad sino también porque nos lo pedirán para pasar la ITV.

El hecho de llevar neumáticos deteriorados también aumenta el riesgo de que revienten, en tanto que el desgaste de la goma hará que sea más inestable. Ten en cuenta que durante la circulación en condiciones normales el aire del interior del neumático aumenta de temperatura y, con esto, aumenta la presión del interior. Si el neumático no está en buen estado, es posible que no resista correctamente a estas variaciones de presión y acabe por reventar mientras estamos conduciendo nuestro coche.

Hay que tener especial cuidado también con los neumáticos deformados por un mal uso o algún tipo de impacto como, por ejemplo, contra un bordillo o bache. Y por supuesto, siempre es importante que revisemos la presión de los neumáticos para que sea la adecuada en todo momento. Una presión por debajo de lo indicado, y también una presión excesiva, pueden facilitar que el neumático acabe reventando durante la circulación Sobre todo si, como comentábamos anteriormente, el estado del neumático no es el idóneo. En cuanto al desgaste, sobre todo, hay que tener cuidado con que los flancos estén en perfecto estado.