Quizá no lo sabías, pero las multas por aparcar mal son las más frecuentes. Se dan sobre todo en el ámbito urbano, como es evidente, y el importe puede ir desde los 80 a 200 euros, según el tipo de infracción que se cometa con el mal estacionamiento de un vehículo. No obstante, siempre se puede aprovechar la bonificación del 50% en el importe por pronto pago; es decir, que se puede pagar la mitad si se paga en el plazo establecido.

El Reglamento General de Circulación establece que, por ‘vulnerar el régimen de parada y estacionamiento regulado por la ordenanza municipal‘ la multa por aparcar mal a aplicar será de 80 euros, exactamente la misma que por ‘no señalizar la presencia de un vehículo detenido’, en el caso de una parada. Hay que respetar siempre, en el ámbito urbano, las limitaciones horarias de la duración del estacionamiento. O sino, nos pondrán una multa por aparcar mal de un importe de 80 euros, como ya avanzábamos. Y esta multa se puede aplicar también por dejar el coche demasiado separado, algo considerado como una infracción leve.

Las multas por aparcar mal: ¿cuánto hay que pagar por mal estacionamiento?

En el mismo Reglamento General de Circulación se establecen otras multas por aparcar mal. Hay infracciones más graves, con un importe de 200 euros, como por ejemplo por aparcar en carga y descarga o en zonas de estacionamiento prohibido señalizadas con el indicativo R-308. También, la multa por aparcar mal será de 200 euros por aparcar en vado permanente, y se aplicará la misma por aparcar encima de la acera, en una plaza reservada para minusválidos y en carriles reservados para el servicio o la circulación de determinados usuarios. No obstante, esta multa se aplica únicamente cuando el vehículo supone un grave obstáculo para la circulación, o cuando pueda suponer un riesgo para los peatones.

El hecho de dejar el coche en doble fila también se considera una infracción de la normativa; de nuevo, una multa por mal estacionamiento de 200 euros de importe. Desobedecer la señal R-307, de prohibición de parada y estacionamiento, nos implicará el desembolso del mismo importe, y también la detención en zonas destinadas para el estacionamiento y parada, en exclusiva, del transporte público urbano.

Evidentemente, una multa por mal estacionamiento se puede recurrir, como cualquier otra, pero es fundamental contar con fotos que puedan probar el error de la multa. O bien, que exista algún defecto de forma en la denuncia interpuesta contra nosotros. Hay que tener en cuenta, eso sí, que recurrir una multa impedirá aprovechar la bonificación por pronto pago que, como avanzábamos, nos va a permitir pagar exactamente la mitad del importe de la multa.