La correa de distribución del coche tiene una vida útil limitada; cuando llega a su fin, sencillamente hay que cambiarla. Esta correa llega un momento en que se rompe por desgaste y, además de que se trata de una avería muy poco previsible, puede desencadenar problemas más graves y más caros de resolver.

El cambio de la correa de distribución hay que hacerlo cuando corresponde porque, aunque es una de las averías más caras que puede sufrir nuestro coche, si no se cambia a tiempo puede romperse y producir averías adicionales. Ahora bien ¿cuándo se cambia la correa de distribución? Es algo que depende, porque se puede hacer en función de unos determinados kilómetros, o se puede llevar a cabo el cambio en función de la antigüedad de esta pieza de la mecánica de nuestro vehículo.

¿Cada cuántos kilómetros se cambia la correa de distribución?

En el libro de mantenimiento de nuestro coche encontraremos cuál es la recomendación exacta de nuestro fabricante sobre cada cuántos kilómetros cambiar la correa de distribución en el caso concreto de nuestra marca y modelo. No obstante, suele ser a los 65.000 a 130.000 kilómetros cuando se tiene que hacer la sustitución de nuestra correa por una nueva, antes de que llegue a romperse.

El desgaste de la correa suele ser superior en uso urbano porque, aunque el coche no esté moviéndose –y por tanto haciendo kilómetros-, lo cierto es que la correa sigue funcionando y desgastándose. Por eso, también deberíamos tener en cuenta qué tipo de uso hacemos de nuestro coche para, en base a esto, anticiparnos en kilómetros a la recomendación del fabricante de nuestro vehículo.

¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar la correa de distribución?

El criterio de los kilómetros es uno posible, pero también debemos tener en cuenta cada cuánto tiempo cambiar la correa de distribución. Hay fabricantes que hacen la recomendación en base a un tiempo: lo habitual es que el libro de mantenimiento nos indique cambiar la correa de distribución cada cinco años o, al menos, utilizar esta referencia de tiempo para llevar a cabo un correcto mantenimiento y la debida revisión de este componente.

En este sentido, en zonas con climas cálidos es normal que el desgaste de la correa de distribución del coche sea algo más rápido. Es decir, que si vivimos en una zona de temperaturas elevadas, es posible que el mantenimiento de la correa tengamos que llevarlo a cabo cada menos tiempo. Y por supuesto, en cualquier caso, si notamos ruidos extraños o comportamientos anómalos en nuestro coche, deberíamos acudir al taller lo antes posible.