En relación a los coches eléctricos, constantemente estamos hablando de datos como la capacidad de batería, la autonomía e incluso la aerodinámica. Pero ¿qué hay del peso de las baterías? Sabemos que las baterías de iones de litio suponen un importante peso adicional a los vehículos eléctricos, pero hay un dato aún más relevante: el peso del coche en relación con su capacidad de batería. Y aquí tenemos un listado que revela esta información, de insideevs.

El peso de las baterías de los coches eléctricos es relevante porque, cuanto más peso, casi de manera proporcional, menor será la autonomía. Así que los fabricantes de coches eléctricos se esfuerzan por reducir este dato. Las baterías de iones de litio pueden tener una mayor o menor densidad energética; es decir, que pueden contar con mayor o menor capacidad para un mismo volumen que ocupe la batería. Pero además de esto, al peso le afectan cuestiones como el sistema de refrigeración, o la simple configuración de las celdas. Y por supuesto, hay otras muchísimas variables adicionales que condicionan la relación entre el peso del coche y su capacidad de batería. Sea como fuere, estos datos revelan que los coches eléctricos se mueven entre 22 y 75 kg/kWh, que es una diferencia destacable entre los extremos.

El peso de los coches eléctricos y su capacidad de batería ¿cuáles son los mejores?

Según este listado, y no sorprende demasiado, quien mejor está haciendo las cosas es Tesla en este sentido. El primer lugar lo ocupa el Tesla Model S Long Range. Ahora bien, la segunda posición la tiene el Ford Mustang Mach-e ER WD; el Tesla registra 22,4 kg/kWh y el Mustang Mach-e se queda cerca con 23,2 kg/kWh teniendo 100 kWh de batería y 99 kWh, respectivamente. Este tipo de valores son los que tienen que perseguir los fabricantes de coches eléctricos si quieren ofrecer vehículos con un buen comportamiento dinámico y, por supuesto, buenas cifras a nivel de autonomía y consumo energético. Es fundamental para una óptima eficiencia energética.

Hay otros modelos –no de Tesla- con excelentes cifras, como el Volkswagen ID.3 con 82 kWh y una relación de 24,6 kg/kWh. O el Porsche Taycan 4S con 93 kWh y una relación de 25,5 kg/kWh. No sorprende en absoluto que todos estos modelos que forman parte de las primeras posiciones son coches eléctricos desarrollados sobre plataformas para coches eléctricos. Es decir, no son versiones eléctricas de modelos disponibles también como térmicos.

Lo mejor es que revises el listado completo para que veas tú mismo –o misma, vaya- las enormes diferencias que existen entre unos modelos y otros. Pero vas a ver, fácilmente, que modelos eléctricos más antiguos, que están desarrollados sobre plataformas de coches térmicos, tienen unas cifras notablemente peores. Quizá los que sí sean una sorpresa negativa sean modelos como el Polestar 1, Mazda MX-30, Honda e, Nissan Leaf o Citroën ë-C4, entre algunos otros. Modelos que, efectivamente, son lanzamientos –y desarrollos- recientes y que, sin embargo, tienen una relación entre peso y capacidad de batería que no puede competir, ni de lejos, con los referentes entres los coches eléctricos.