Aunque el BMW Z5 no se espera en el mercado hasta 2018, cada vez son más los detalles que se conocen del modelo que será sucesor del BMW Z4, y del que ya sabemos que estará disponible con carrocería coupé y roadster, además de que comparte desarrollo con el Toyota Supra. En esta ocasión tiene que ver con la mecánica, de la que ya se ha hablado para especular con que incorpore el B48 2.0 litros, un cuatro cilindros turboalimentado rondando los 600 CV. Ahora… ¿híbrido también?

Eso parece, según el informe más reciente del medio británico Autocar, que apunta a que entre sus diferentes versiones contará con una configuración híbrida, además de que también se podrá configurar con tracción integral. En este caso, el de la configuración híbrida, tendríamos propulsión vía motor de combustión interna, y el apoyo en el otro eje por parte del motor y las baterías eléctricas. Esto, por otro lado, gracias a la plataforma CLAR retocada para modelos deportivos.

BMW Z5 coupé y roadster, con capota de lona hasta los 600 CV

Lo que sabemos de momento es eso, que contará con versiones coupé y roadster, y el descapotable vendrá con capota de lona esta vez. Un cambio que aún no se sabe cómo va a sentar entre los amantes del BMW Z4, pero que a fin de cuentas favorecerá las prestaciones del modelo mejorando su habitabilidad y permitiendo que sea algo más ligero. Además, se espera también que cuente con la ingeniería de M Performance en su versión más vitaminada, muy probablemente también con ambas carrocerías, y alcanzando los 600 CV de potencia.

La clave a estas alturas de desarrollo se la lleva la plataforma basada en la CLAR, pensada para deportivos de tracción trasera, y que junto a la capota de lona favorecerá también un menor peso del modelo. En definitiva, esto jugará a favor de una mayor eficiencia a todos los niveles. Consumos más reducidos, una respuesta en la conducción más grata, y un rendimiento superior con un propulsor que tiene que ajustarse a la normativa europea.