En los últimos días hay quien ha querido ‘celebrar’ que los vehículos de conducción autónoma, en el futuro, nos permitirán ir en nuestro propio coche, en la posición del conductor, disfrutando como un pasajero de un transporte que sabe llevarse a sí mismo. Olvidarse de la conducción, algo que han querido asociar a ir borracho al volante. Bueno, no, porque queda más bonito decir ‘disfrutar de un vino afrutado durante un viaje sin conductor’. Eso.

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El alcohol al volante mata,, está demostrado. No se puede tachar de ‘criminal’ ‘asesino’ al que se ha tomado una caña antes de ponerse al volante, porque en algunos casos siquiera llega a ser tan peligroso como dejar una siesta a medias. Pero, eso sí, hay que recordar el esfuerzo de organizaciones, empresas y ‘otros’ por concienciar a los conductores de que coger el volante ebrio es inaceptable.

No conduzco, ergo bebo alcohol

De momento, en España ya se ha aceptado la libre circulación de coches autónomos previa autorización expresa de la Dirección General de Tráfico, pero una de las condiciones es contar con un conductor humano de emergencias, que pueda tomar el control manual del vehículo y asuma la responsabilidad de cualquier incidente durante la circulación. Es decir, que por el momento los coches autónomos tienen como requisito imprescindible la supervisión humana. Es más, tras Tesla haber lanzado Autopilot -en el Model S- hemos podido ver a un imbécil colocándose en los asientos traseros poniéndose a sí mismo en peligro y al resto de conductores en la vía.

‘Las máquinas son perfectas’, rezan algunos discursos, pero la ciencia sigue apuntando a que el Hombre es mucho más capaz en el campo de la inteligencia. Y como inteligencia, la capacidad de respuesta ante infinidad de situaciones posibles. Es decir, deberíamos ser conscientes de que la conducción autónoma no debería asumirse sin la condición de que un ser humano en sus plenas facultades pueda asumir el control de la ‘máquina’. No es motivo de celebración que un conductor pueda beber alcohol en su coche autónomo, porque podría alterar el normal funcionamiento de su vehículo en perjuicio del resto de conductores de la vía. Y no, por favor, que los coches autónomos no sirva para ver borrachos en el coche. Seguro que hay nuevas posibilidades mucho más interesantes, incluso dentro de las ‘ociosas’.