Estamos acostumbrados a llenar el depósito de combustible y, aunque cada semana oscila el precio del carburante, ya sabemos el precio aproximado de llenar el depósito. Y pensando en los coches eléctricos, la duda que muchos se plantean es cuánto gastaremos por cada recarga. En modelos como el Tesla Model S hablamos de poco más de 500 kilómetros de autonomía, como un modelo actual de combustión interna. Pero, ¿cuál es la diferencia de precio real entre llenar un diésel o gasolina, y llenar un eléctrico?

Olvídate de los litros, porque la ‘capacidad’ de un coche eléctrico se mide en kWh. Si revisamos un Nissan Leaf de última generación, por ejemplo, tenemos una capacidad de 30 kWh para una autonomía de 250 kilómetros. En Un Tesla Model S, sin embargo, tenemos un ‘depósito’ de 90 kWh para recorrer hasta 560 km con una única recarga. Por lo tanto, para saber cuánto nos cuesta llenar el ‘depósito’ de un modelo eléctrico lo que tenemos que hacer es multiplicar este valor por el precio de la electricidad, y tenemos los siguientes datos.

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Consumo, gasto y autonomía de un coche eléctrico

Tomando como base un precio de entre 0,09 y 0,12 euros por kWh, llenar un Tesla Model S con batería de 90 kWh nos va a costar un máximo de 11 euros para más de 500 km. Evidentemente, hablamos de unas cifras notablemente inferiores al gasto que tenemos que asumir por llenar un vehículo de autonomía similar con motor gasolina o diésel. Y si revisamos el coste que tendríamos que asumir con un Nissan Leaf con baterías de 30 kWh, en este caso vamos a gastar un máximo de 3,6 euros por ‘depósito’, aunque la autonomía está mucho más limitada.

Otros beneficios de los coches eléctricos

Aunque estos puntos interesantes acabarán extinguiéndose dentro de varios años, actualmente nos beneficiamos también del ahorro de tasas de aparcamiento y otro tipo de imposiciones por sus bajos niveles de contaminación. Por otro lado, no podemos olvidar que un coche eléctrico se puede recargar gratis en grandes superficies que tienen plazas de aparcamiento especialmente habilitadas para ello. Es decir, que podemos tener el ‘depósito’ completamente lleno, sin gastar un solo céntimo, mientras estamos haciendo compras o viendo una película en el cine. ¿Problema? Que el gasto inmediato al comprar un coche eléctrico es desorbitado, ahora mismo.