Hay otros países europeos que también se están planteando empezar a tomar políticas proteccionistas en el mercado de los coches eléctricos, con sus correspondientes incentivos a la compra de este tipo de vehículos. Pero de momento Francia ha sido la primera en aplicar medidas, de cara al próximo año 2024. Y ya tenemos el primer daño colateral, y no es otro que el Dacia Spring. Curioso, cuanto menos, porque hablamos de una marca rumana pero que forma parte del Grupo Renault, que no está de más recordar que es un grupo francés. Vamos, que tan bien no está saliendo la jugada orientada a frenar el avance de los eléctricos chinos.
La regulación del mercado internacional impide que los países puedan poner un veto a los coches eléctricos chinos de forma directa, así que hay países europeos que están buscando formas alternativas de, efectivamente, dificultar a las marcas chinas vender sus vehículos eléctricos con las mismas facilidades que se dan a las marcas europeas. Francia ha endurecido sus requisitos para la concesión de ayudas a la compra de eléctricos, de cara a 2024, estableciendo una puntuación medioambiental que de manera indirecta excluye a los que vienen de China. Esto afecta a toda la gama de eléctricos de BYD, por ejemplo, que se fabrican en China y la marca es efectivamente china; pero también afecta al Tesla Model 3, por ejemplo, que es de una marca estadounidense pero las unidades del modelo se fabrican en China.

Las medidas proteccionistas no funcionan bien, Francia se ha ‘cargado’ al Dacia Spring que, en cierto modo, es un producto francés
El Dacia Spring es la primera víctima no pretendida que, efectivamente, las políticas proteccionistas de Francia se han cargado por el camino. El modelo eléctrico de la marca rumana, de un grupo automovilístico francés como es Renault, ha dejado de estar disponible en el configurador del país. De momento es una medida temporal, pero la marca se ha establecido un plazo breve, hasta finales de año, para poder encontrar cuál puede ser la fórmula adecuada para seguir vendiendo este modelo en el país. Tienen que darse prisa porque la medida entra en vigor en 2024, y porque Stellantis prepara ya la llegada del Citroën ë-C3.
L’Argus explica la situación y recuerda que el Citroën ë-C3 es un buen ejemplo de modelo que escapa de las medidas francesas por la sencilla razón de que la fabricación de este modelo se llevará a cabo en Eslovaquia, de modo que sí va a poder seguir accediendo al bono de 5.000 euros de parte del Estado. El Dacia Spring no, y sin la ayuda se quedaría a un precio parecido o incluso más alto, de modo que Dacia ha entrado en una cuenta atrás para buscar soluciones y hacer que su pequeño eléctrico siga siendo competitivo en el mercado francés.

Se ha estado rumoreando que su producción podría cambiar de país durante el próximo año. En concreto, aprovechando la llegada del Dacia Spring 2024, para septiembre, se podría trasladar su fabricación también a Eslovaquia. Ahora mismo se está fabricando en China, así que la situación es compleja para la marca. Que además no tiene ningún otro coche eléctrico en su catálogo de modelos. Ese restyling, además de cambiar su lugar de producción, se espera que venga con una batería de 30 kWh de capacidad de almacenamiento energético, algo más de autonomía y una importante mejora en su diseño exterior e interior.
Por otro lado, del restyling del Dacia Spring, para 2024, se espera también que al fin se abandone la versión de 45 CV de potencia y se parta sobre la base del motor de 65 CV que ahora mismo conforma su ‘tope de gama’. De momento hay muchas dudas en torno a este producto, y las medidas proteccionistas en Francia han demostrado que es complicado a estas alturas frenar el avance de las marcas chinas. Mucho más aún cuando BYD ya ha confirmado su fábrica en Hungría para establecer la producción en Europa, y otras como Chery o NIO están buscando también el lugar idóneo para producir sus vehículos en el Viejo Continente.