A diario llegan noticias desde China de un nuevo modelo a precio mucho más barato de lo que estamos acostumbrados aquí en Europa, que en lugar de usar un motor térmico se basa en un tren motriz totalmente eléctrico, y que por la combinación de todo esto tarda poco tiempo en lograr cifras de ventas extraordinarias. El último caso es el del Wuling Starlight, que por sus medidas encaja dentro del segmento D de las berlinas como, por ejemplo, el Audi A4. Pero es todavía más grande, eléctrico y por menos de 13.000 euros.
Wuling es una marca que seguramente te sonará más, porque es quien tiene el coche eléctrico más barato del mundo. Es el Wuling Honghuang Mini, y se puede comprar desde poco más de 4.000 euros al cambio directo de divisa. Pero además de ese popular modelo, esta compañía propiedad de SAIC en relación con General Motors tiene otras opciones también interesantes. Que, por cierto, recordemos que SAIC es también la dueña de MG, una marca que sí que tenemos disponible en nuestro país y que además es extremadamente popular.

Es más grande que un Audi A4, cuesta menos de 13.000€ y es totalmente eléctrico
El Wuling Startlight se ha lanzado al mercado durante el Salón del Automóvil de China y es una berlina de 4,83 metros de longitud de carrocería que, además, cuenta con un maletero de 540 litros. Como te decía antes, un Audi A4 tiene una carrocería de 4,72 metros, así que es más pequeño, y además ofrece un maletero de 480 litros de capacidad.
Pero es que además el Audi A4 más barato cuesta a partir de 48.000 euros, aproximadamente, y es un modelo que no existe en versión eléctrica pura. Sin embargo, este modelo de Wuling sí que es totalmente eléctrico, y al cambio directo de divisa tiene un precio aproximado de 12.900 euros. Por este tipo de modelos es que en China el mercado del coche eléctrico tiene una penetración mucho mayor. Solo hay que ver que cuesta lo que aquí un Dacia Spring, y aplicando la máxima ayuda disponible a través del Plan MOVES III.

Y el sistema eléctrico del Starlight está compuesto por un motor eléctrico de 136 CV de potencia máxima en la versión de acceso, y de 204 CV de potencia en la configuración más alta de gama. Dos trenes motrices posibles que se combinan con una batería LFP de 41,9 kWh de capacidad de almacenamiento energético para la versión de acceso y de 54,5 kWh para la configuración superior. Esto, en base al ciclo CLTC chino de homologación, se traduce en 410 km de autonomía en el primer caso y 510 km de autonomía en el segundo caso.
El sistema de carga rápida en corriente continua permite hacer una carga del 30% al 80% de su capacidad en 15 minutos en el mejor de los casos, y 20 minutos en la otra versión del modelo. Pero es que además en su habitáculo cuenta con todo tipo de tecnologías: una pantalla táctil para el sistema multimedia con 15,6 pulgadas de diagonal, un cuadro de instrumentos digital con 8,8 pulgadas de diagonal, actualizaciones OTA y el sistema operativo Ling OS propio de la marca, además de controles de voz.
Gracias a todo esto anterior, y a que dispone de control de crucero adaptativo, asistencia de mantenimiento en carril, freno autónomo de emergencia, reconocimiento de señales de tráfico y otros asistentes a la conducción, lleva ya más de 30.000 pedidos en cuestión de horas. Por supuesto, la culpa la tiene el hecho de que su precio es de 12.900 euros en la versión más sencilla y es de apenas 14.000 euros, aproximadamente, para la configuración que no solo tiene un motor eléctrico más potente sino que también mejora la cifra de autonomía homologada.