El mercado de motocicletas de segunda mano tiene mucho movimiento en la actualidad. Las motos, unos vehículos ideales para realizar desplazamientos urbanos, tanto en núcleos grandes como pequeños, son cada vez más numerosas por su comodidad y su movilidad. El número de personas que buscan una moto de segunda mano es muy alto, ya que es relativamente sencillo encontrar una buena moto por un precio asequible.

La segunda mano es conveniente para quien ya tiene experiencia en el mundo de las dos ruedas y para quien busca una primera moto con la que poder probar sensaciones e ir cogiendo soltura.

La principal ventaja que ofrecen las motos de segunda mano con respecto a las nuevas es que su precio es mucho más barato, así que, aquellos que no sienten la necesidad de “quitarle los precintos” a la moto pueden ahorrar unos cuantos cientos de euros.

Hay una serie de consideraciones a tener en cuenta a la hora de comprar una moto de segunda mano; vamos a echarles un vistazo.

Comprobar el estado de la motocicleta

El gran problema que presentan las motocicletas de segunda mano es que el comprador no puede saber el estado real en el que se encuentra el vehículo. Lo único que puede hacer es ver su año de matriculación, comprobar su historial de inspecciones técnicas y controlar el número de kilómetros que lleva recorridos. Para todo lo demás deberás fiarte de la palabra del vendedor. Si le compras la moto a alguien de confianza, no habrá problemas, pero cuando la transacción se realiza con un desconocido, puede llegar a haber problemas.

Para evitar decepciones posteriores pídele al vendedor que te deje probar la moto, aunque sea montando con él. También sería interesante que si tienes un mecánico de confianza se la lleves para que le eche un vistazo y te pueda dar una serie de consejos o una orientación general sobre si merece la pena la compra o no.

Negociar el precio

Una vez que te hayas decidido a comprar la moto, llegará el momento de negociar su precio. Puede que el precio de venta inicial te parezca justo y que no creas necesario solicitar una rebaja o puede que quieras obtener un mejor precio.

En cualquier caso, habla con confianza con el vendedor y no te sientas como que le debes ningún favor. Si el precio no te cuadra y no accede a una rebaja, descarta la moto y busca otra; hay mucha oferta de segunda mano.

Es importante que seas honesto y que intentes valorar el estado de la motocicleta y lo que puede llegar a dar de sí. Estos elementos son los que determinarán el precio que realmente debería tener. Para valorarlo, infórmate de cuánto cuesta ese mismo modelo de moto recién salido de la fábrica.

El otro factor importante es tu presupuesto. Si dispones de una cantidad determinada, solo podrás acceder, a priori, a un determinado grupo de motos. Sin embargo, si negocias bien, es posible que consigas una rebaja suficiente como para poder comprar una moto que no estaba al alcance de tu presupuesto.

Formalizar la venta

Antes de realizar el pago de la transacción, asegúrate de que la moto está libre de cargas de cualquier tipo. A través de un informe de vehículos que deberás solicitar a la Jefatura Provincial de Tráfico, de manera física o telemática. Así podrás saber si sobre la moto pesa algún tipo de sanción como multas, etc.

Cuando tengas la certeza de que está libre de cargas, deberás firmas un contrato de compraventa que oficialice la operación. Tanto el comprador como el vendedor deberán quedarse con copias del contrato y con recibos que atestigüen que el pago se ha realizado correctamente.

Cambio del titular del vehículo

El cambio de nombre moto será la gestión que oficialice de manera definitiva el traspaso. Es necesario cambiar la titularidad del vehículo, para que a todos los efectos la moto pase a ser de tu propiedad. Si has realizado el pago de la compraventa, pero la moto sigue a nombre de su antiguo propietario, no constará como que te pertenece.

Por su parte, el vendedor obtiene la ventaja de librarse de futuras multas y otras posibles sanciones que pudiesen aplicarse sobre el titular de la motocicleta. Así que el cambio de titularidad de vehículo es una gestión que conviene a partes iguales al comprador y al vendedor.

¡A disfrutar de tu nueva moto!

Todos aquellos que vayan a comprar una moto de segunda mano deberán realizar todos estos trámites para hacerse con el vehículo. A la hora de resolver el papeleo, los interesados pueden hacerlo de manera personal o a través de una asesoría con experiencia en estas cuestiones, como puede ser Transferencia24 o cualquier otra similar. Contratar los servicios de una asesoría ahorrará mucho tiempo y bastantes quebraderos de cabeza.

Una vez que ya hayas realizado todos los trámites necesarios, ya tendrás la motocicleta en tu poder y podrás empezar a utilizarla. Por fin habrá llegado el momento de disfrutar de la moto.