El Lotus Evija es un modelo deportivo con una estilizada y aerodinámica carrocería de 4,45 metros de largo, que mide además 2 metros de ancho y tan solo 1,12 metros de alto. Este vehículo registra un peso de 1.887 kg. Su peso es algo más elevado de lo habitual en modelos de Lotus porque es totalmente eléctrico, usa una batería de 70 kWh que alimenta un motor eléctrico de 2.000 CV y ofrece 400 km de autonomía.
| MEDIDAS LOTUS EVIJA | |
|---|---|
| Largo | 4.459 mm |
| Alto | 1.122 mm |
| Ancho | 2.000 mm |
| Batalla | 2.690 mm |
| Peso | 1.887 kg |
| Altura libre al suelo | – |
| Maletero mínimo | – |
| Maletero máximo | – |
Los rivales del Lotus Evija
Por concepto, potencia y exclusividad, el Lotus Evija (4,46 metros) juega en una liga muy reducida: la de los hiperdeportivos eléctricos de producción extremadamente limitada. Aquí el tamaño pasa a un segundo plano frente a cifras descomunales de potencia, aerodinámica activa y un enfoque claramente orientado a prestaciones absolutas.
Su rival más directo es el Rimac Nevera (4,75 metros), considerado por muchos como la referencia actual entre los hipercars eléctricos. Es notablemente más largo y pesado, pero también ofrece una ingeniería sobresaliente, tracción integral extremadamente avanzada y un planteamiento algo más utilizable dentro de lo que permite este tipo de vehículos.
Muy cerca en planteamiento se sitúa el Pininfarina Battista (4,96 metros), que comparte base técnica con el Rimac pero apuesta por un diseño más elegante y un enfoque claramente italiano. Frente al Battista, el Evija destaca por una estética mucho más radical y una obsesión mayor por la aerodinámica y el peso.
Otro competidor relevante es el Aspark Owl (4,79 metros), un hiperdeportivo eléctrico japonés que prioriza la aceleración extrema y una imagen futurista. Aunque ambos modelos comparten cifras de potencia descomunales, el Lotus se distingue por su desarrollo centrado en circuito y por una puesta a punto más ligada a la tradición deportiva de la marca.
En un plano más conceptual, aunque todavía no plenamente comercializado, aparece el Tesla Roadster (4,80 metros), que promete cifras de aceleración y velocidad punta espectaculares. Aun así, el enfoque del Tesla es mucho más tecnológico y generalista, mientras que el Evija se concibe como una pieza casi de colección, pensada para un público extremadamente exclusivo.
En este contexto, el Lotus Evija no busca ser el más práctico ni el más polivalente, sino posicionarse como una declaración de intenciones: un hiperdeportivo eléctrico radical, extremadamente limitado y enfocado a ofrecer sensaciones puras en un segmento donde cada modelo es, en sí mismo, una obra de ingeniería.