Casi cualquier coche, hoy en día, cuenta con un turbo en su motor, sin importar si se trata de un coche gasolina o un diésel. Y es un componente que se puede averiar, pero ¿cómo detectar una avería en el turbo? Hay una serie de síntomas que te indican, por ejemplo, que el manguito del turbo está roto. Vamos a ver cuáles son para detectar una avería lo antes posible y, de este modo, poder solucionarlo rápido y lo más barato posible.

Cuando el manguito del turbo está roto, podemos notar determinados síntomas como, por ejemplo, silbidos que se producen en el vano del motor. Este tipo de problema suele ocurrir cuando uno de los manguitos –o abrazaderas- del turbocompresor se ha aflojado, o bien ha llegado a desarrollar algún tipo de fisura. Sin embargo, este tipo de problema es difícil de ver a simple vista, y es más fácil de detectar por los sonidos que se producen cuando estamos conduciendo el coche. Sobre todo, se puede apreciar cuando estamos acelerando el vehículo y en recuperaciones.

Síntomas de que el manguito del turbo está roto y cómo reparar la avería

Si escuchamos algo así como silbidos en el vano del motor, este es el síntoma más habitual de que el manguito del turbo está roto. Para evitar este tipo de problema es recomendable hacer una revisión visual cada cierto tiempo de los manguitos, para comprobar que no tengan dobleces o algún tipo de corte. Además, tampoco es mala idea sustituirlos cada cierto tiempo, si nuestro coche es antiguo o tiene ya unos cuantos años. No obstante, si se rompe uno de estos manguitos, tampoco va a suponernos un gran problema porque son piezas baratas y además son fáciles de sustituir.

Solo hay que tener cuidado con estar pendiente a este tipo de síntomas para detectar la avería lo antes posible. De este modo, solo tendremos que cambiar los manguitos y volver a circular con total normalidad. Sin embargo, si hacemos caso omiso a los síntomas de avería en los manguitos del turbo, es posible que este problema derive en otro tipo de averías más complejas y que nos saldrán bastante más caras. En el peor de los casos, los manguitos del turbo no superan siquiera los 30 euros.

Aunque el precio de la pieza –de los manguitos del turbocompresor- es muy bajo, en un taller nos van a cobrar también la mano de obra. Un presupuesto, para este tipo de avería, debería rondar los 70 euros como máximo. Además, la sustitución de los manguitos del turbocompresor es algo que nos pueden hacer en muy poco tiempo. Siempre y cuando acudamos al taller con cita previa, en no más de una hora es algo que debería estar listo.