En la industria del automóvil existen diferentes formas de producción y ensamblaje. Se denominan CKD, SKD, CBU y MDH, y en último lugar estaría el sistema basado en producción local completa. Estos sistemas de producción se escogen, unos u otros, en función de los costes, de las regulaciones locales y también de la estrategia de mercado del fabricante. Cada una de estas formas de producción tiene características que las diferencian del resto, y las hacen más o menos apropiadas en base al contexto.
CKD – Completely Knocked Down
El sistema CKD es el más básico de ensamblaje. En este caso las piezas se fabrican en el país de origen y se envían a la planta de ensamblaje en kits desarmados por completo. En este país de destino se lleva a cabo el ensamblaje completo por piezas. Para eso hace falta personal capacitado y una línea de montaje completa. Una de sus importantes ventajas es que suele implicar menores aranceles de importación. Es un sistema especialmente popular en países en los que existen altas barreras arancelarias para los vehículos terminados, y en los que se busca desarrollar la industria automotriz local.

SKD – Semi Knocked Down
Este segundo sistema es un sistema intermedio. En este caso los componentes vienen ensamblados de forma parcial. Se envían subconjuntos más grandes como, por ejemplo, el tren motriz ya ensamblado. En tanto que el ensamblaje está bastante más avanzado, la inversión en infraestructura es inferior al que requiere el sistema CKD, además de que en el destino es necesario mucho menos trabajo de ensamblaje. Eso reduce también los costes de mano de obra en destino, y acelera el proceso de montaje final. Suele escogerse en mercados en los que se busca un balance entre costes de importación y capacidad de ensamblaje a nivel local.
CBY – Completely Built Up
El sistema CBU se basa en la importación directa de vehículos terminados por completo. Eso quiere decir que en el país de destino no se requiere de ensamblaje de ningún tipo, sino que los vehículos llegan directamente listos para su comercialización. En este sistema los costes arancelarios son mayores, pero se garantiza la calidad de fabricación original. Es más frecuente en vehículos de lujo o en volúmenes limitados. Es el método que se utiliza cuando los volúmenes no pueden llegar a justificar la inversión en instalaciones de ensamblaje local, o cuando sencillamente se busca mantener unos estándares específicos de producción.

MDH – Medium Degree Hybrid
El sistema MDH plantea un enfoque híbrido en el que se combinan componentes fabricados de forma local e importados, con una mayor flexibilidad en la producción y buscando un equilibrio entre los costes de importación y la producción local. Gracias a este sistema es más fácil escalar la producción y adaptarse a la evolución del mercado, además de que se fomenta el desarrollo de proveedores locales.
Producción local completa
En último lugar estaría el sistema de producción local completa, el sistema –digamos- convencional. Que se basa en que toda o la mayor parte de la producción se lleve a cabo en el país de destino, contando con una cadena de suministro local correctamente desarrollada. Y aunque implica una mayor inversión inicial, a largo plazo supone unos costes más ajustados. Lo habitual es que sea la opción elegida en grandes mercados como China o los Estados Unidos, así como Alemania como punto estratégico dentro del mercado europeo.

¿De qué depende que se elija un método u otro?
Las compañías deciden en base a las regulaciones locales, teniendo en cuenta los factores económicos y considerando también algunos factores estratégicos. En lo relativo a regulaciones se consideran los aranceles a la importación, requisitos de contenido local y normativas en torno a la homologación. En lo relativo a los factores económicos se contemplan el volumen de ventas previsto, los costes laborales del país de destino, la inversión requerida en el despliegue de infraestructura y también la disponibilidad de proveedores locales para establecer la cadena de suministro.
Y en cuanto a los factores estratégicos, y es algo que estamos viendo a día de hoy con fabricantes chinos, se tienen en cuenta aspectos como el control de calidad o el simple posicionamiento de marca en el mercado de destino. También se consideran la proyección de desarrollo en el mercado local y la flexibilidad de la producción. Todos estos sistemas y su evolución tienen que ver con la globalización del mercado del automóvil.