Blog de coches en español con noticias, pruebas y reportajes sobre modelos

Cómo cambiar las escobillas del limpiaparabrisas

Cuando empiezan a hacer sonidos fuertes en sus barridos o bien dejan el cristal sucio, seguramente tengas que cambiar las escobillas del limpiaparabrisas de forma inminente. Cuanto más pronto mejor, porque sino se puede arañar el cristal y entonces la reparación es más tediosa. Y aunque no tengan problema alguno, siempre es recomendable cambiarlas cada dos años, sencillamente porque sus materiales se deterioran y cristalizan, luego dejan de funcionar correctamente pasado un tiempo, y más aún cuando están expuestas al sol, entre otros.

Lo primero de todo es revisar cuáles corresponden a tu modelo, y es algo que vas a poder ver fácilmente porque en el paquete de compra de las escobillas aparecen los modelos para los que están fabricados.

Pues bien, una vez que los tienes entonces tendrás que poner la llave en el contacto, y a continuación activar los limpiaparabrisas hasta que queden en posición vertical, de tal manera que te sea más sencillo acceder a ellos desde la parte frontal o lateral del capó, y sobre todo levantarlos. Cuando consigas que se queden aquí, entonces desactiva los ‘limpias’ y ya puedes quitar la llave del contacto.

En el propio ‘paquete’ vienen señalados los modelos compatibles, y en el mismo se encuentra también la ‘herramienta’ para ajustarlos en su posición de anclaje si fuese necesario.

limpiaparabrisas

Así se cambian los limpiaparabrisas: no hace falta ninguna herramienta especial

Ya fuera del coche, levanta los brazos y haz presión para que salgan de su posición de anclaje –según modelo- sin herramienta alguna, porque no es necesaria. Ahora bien, cuando ya hayas retirado los brazos móviles desgastados, los nuevos sí que tendrás que encajarlos con un adaptador que vienen en el propio paquete de compra de los nuevos, y que también se coloca haciendo presión y sin necesidad de utilizar ninguna herramienta específica.

Tanto si vamos a utilizar una herramienta de ajuste, como si lo vamos a hacer todo directamente con nuestras manos, lo más recomendable es hacerlo con la mínima presión posible e ir incrementándola de forma progresiva, si fuera necesario, para evitar ningún tipo de desperfecto.

Cuando ya hemos hecho todo esto, entonces sólo tendremos que volver a pegar los brazos móviles al cristal, meternos de nuevo en el coche, poner la llave en el contacto y activar los limpiaparabrisas. Evidentemente, todos estos movimientos hay que hacerlos con líquido, porque sino también se desgastan las escobillas y se puede arañar el cristal. Si todo está correcto, la reparación está completa.

Y para saber si lo hemos hecho correctamente, lo más conveniente es que presionemos sobre el botón de los limpiaparabrisas con el correspondiente líquido, y haciendo esto deberíamos ver que retiran el líquido sin problemas, y que no hacen ningún tipo de ruido extraño como sí hacían los que hayamos retirado.

¿Qué coche me compro? - ¡Te ayudamos a escoger y resolvemos tus dudas! - Conoce los nuevos SUV de 2018