Muchos conductores creen que hay que pisar el embrague cuando vamos a arrancar el coche. En realidad no es así. Pisar el embrague no ‘reduce el desgaste de la mecánica’ ni nada por el estilo, pero tampoco es malo hacerlo. Sencillamente se trata de una costumbre que ha llegado hasta nuestros días, y en el pasado se hacía para evitar que el coche se moviera bruscamente por tener una velocidad engranda. Pero como te digo, y ahora te explicaré, no es necesario ni positivo para la mecánica del coche.

Por qué se cree que hay que arrancar con el embrague
Esta ‘costumbre’, o manía, o como lo quieras llamar, ha llegado hasta nosotros porque en los coches antiguos era recomendable arrancar con el embrague pisado con el objetivo de evitar un movimiento brusco por tener una marcha puesta. Es algo que los propios instructores de autoescuela acabaron convirtiendo en una norma universal con la intención de prevenir accidentes, o incidentes, de alumnos despistados. Es decir, que ni siquiera fue en ningún momento para cuidar del motor ni nada por el estilo.
La realidad es que a día de hoy, con coches modernos, disponemos de un sistema de seguridad que impide el arranque del motor del vehículo si hay una marcha puesta. Esta tecnología, o sistema de seguridad, se llama ‘interlock’. Es un sistema que impide que el coche se pueda arrancar si hay una marcha engranada, y que nos obliga a pisar el embrague para poder hacer el arranque. En algunos vehículos se nos obliga a pisar el embrague, o el freno, incluso aunque no haya una marcha puesta.
El sistema interlock se ha convertido en un estándar para casi todos los coches modernos fabricados a partir de 2010, aunque es cierto que no todos los vehículos modernos lo llevan en la actualidad. Por otro lado, como te decía antes, hay algunos coches en los cuales el sistema interlock obliga a pisar el freno, y en otros en los que obliga a pisar el embrague. Y sí, puede que nos obligue a hacer esto incluso aunque no haya una marcha puesta.

Arrancar pisando el embrague puede ser peor para la mecánica de tu coche
No hay que tomarse las cosas de una forma extremista, ni tomárselo todo al pie de la letra, pero arrancar con el embrague pisado no solo es un hábito innecesario, sino que además puede desgastar el cojinete del embrague.
El cojinete del embrague, o collarín, es una pieza intermedia entre el pedal y el propio mecanismo del embrague. Cuando se pisa el pedal de embrague, el cojinete se desplaza hacia delante presionando contra el plato de presión y gira de forma constante mientras está en contacto. Así que, como te digo, el desgaste se da porque el cojinete gira sin necesidad al arrancar el motor del coche, generando calor y fricción que no son necesarios, en tanto que presiona contra el plato de presión.
Es decir, que es un desgaste mínimo, pero al mismo tiempo innecesario. A fin de cuentas es como si dos superficies metálicas se frotasen entre sí y, aunque el cojinete está diseñado para que haga precisamente esto, si lo utilizamos cuando no es necesario estamos acortando su vida útil. Por eso, lo ideal es antes de arrancar comprobar que se está en punto muerto y arrancar sin pisar el embrague. Solo deberíamos utilizarlo cuando realmente se necesita para cambiar de marcha.