La Justicia española ha fallado a favor de la multinacional alemana en su primera sentencia por el ‘escándalo Volkswagen’. En Torrelavega (Cantabria), el propietario de un Volkswagen Tiguan con el software para trucar las emisiones de los motores diésel solicitaba la anulación del contrato de venta de su vehículo con la correspondiente devolución del importe íntegro de la operación, algo que ha sido rechazado por un juez de primera instancia.

Según el juez que ha fallado a favor de la multinacional alemana, el comprador ‘no demuestra tener una conciencia ecológica especial’ y la reparación de los vehículos afectados, entre los que está el suyo, ‘se puede hacer en términos razonables’. Con mayor detalle respecto a los dos puntos anteriores, que es por los que el juez ha desestimado la anulación de la operación y la devolución de 34.541,90 euros, el juez Pablo Fernández de la Vega ha explicado que no hay prueba alguna, ni de modo indiciario, de que el vendedor tuviera conocimiento sobre el software malintencionado que se instaló en el vehículo. Porque además de haber demandado al Grupo Volkswagen, también se ha presentado la demanda contra la concesión.

El comprador pagará las costas del proceso judicial aunque podrá recurrir el fallo, y la Justicia española ha dejado claro en esta sentencia que ‘no hay motivo para no aceptar la reparación’, lo que también ha servido para justificar un fallo en que el comprador ha salido como el mayor perjudicado. En relación a la validez del contrato en la operación de compraventa, el juez de primera instancia ha concretado que no se puede aseverar que se haya producido un error relevante’, refiriéndose al trucaje del motor para disimular las emisiones, y justifica este punto recordando que ‘el vehículo es apto para la circulación’. Otro de los puntos por los que no ha dado la razón al comprador, retomando la ‘conciencia ecológica’, es porque no paga ninguna cuota a asociaciones ecologistas.