Lamborghini cancela su primer coche eléctrico y apuesta por un nuevo GT híbrido enchufable

El Lamborghini Lanzador eléctrico se ha cancelado de forma oficial. Finalmente apostarán por una mecánica híbrida enchufable. Mientras tanto, el Ferrari Luce sí que sigue adelante. La situación financiera de Ferrari es indudablemente mejor que la de Lamborghini.

La marca del toro ha dado un giro radical a su estrategia de electrificación. Lamborghini ha descartado definitivamente el lanzamiento de su primer vehículo 100% eléctrico y, en su lugar, presentará un nuevo Gran Turismo (GT) con mecánica híbrida enchufable (PHEV) antes de que termine la década. La decisión, confirmada por el propio CEO de la compañía, Stefan Winkelmann, supone un cambio de planes significativo que refleja las dudas que atraviesa el segmento del lujo respecto a la transición eléctrica.

Del Lanzador eléctrico al Lanzador híbrido enchufable

En 2023, Lamborghini presentó el Lanzador, un espectacular concept car con formato de coupé-SUV de cuatro plazas y propulsión 100% eléctrica. El plan original era llevarlo a producción en 2028 como cuarto modelo de la gama, acompañando al SUV Urus, al superdeportivo V12 Revuelto y al V8 Temerario, todos ellos ya equipados con tecnología PHEV.

A finales de 2024, Winkelmann ya aplazó el proyecto al año 2029, argumentando que el mercado no estaba preparado. Ahora, según informa CarExpert, la marca ha decidido que ese cuarto modelo será directamente un híbrido enchufable, descartando el eléctrico puro de forma indefinida.

El nombre Lanzador no está confirmado para la versión de producción, aunque Winkelmann ha expresado su deseo de mantenerlo, ya que sigue la tradición de Lamborghini de nombrar sus modelos en honor a toreros famosos.

¿Por qué Lamborghini renuncia al eléctrico puro?

La explicación de Winkelmann es clara y tiene que ver con la naturaleza del producto que vende Lamborghini. Según el CEO, la marca tiene la capacidad técnica para fabricar un eléctrico, pero el mercado no lo demanda. La curva de adopción de coches eléctricos se está aplanando a nivel global, y esto es especialmente acusado en el segmento de los superdeportivos y coches de lujo de altísimas prestaciones.

Winkelmann hizo una distinción importante: Lamborghini no vende movilidad ni soluciones de transporte del punto A al punto B. Vende coches de ensueño, objetos de deseo que muchos sueñan desde niños pero que solo unos pocos pueden poseer. Y ese tipo de cliente, por ahora, no está pidiendo un eléctrico puro.

Esta decisión no se ha tomado a la ligera. Según el CEO, es el resultado de un análisis exhaustivo de la situación geopolítica global, las decisiones políticas y las tendencias del mercado. El resultado es contundente: Lamborghini tendrá cuatro modelos, todos con mecánica híbrida enchufable, para finales de esta década.

El contexto dentro del Grupo Volkswagen

La decisión de Lamborghini no se produce en el vacío. Forma parte de una tendencia más amplia dentro del Grupo Volkswagen, donde varias marcas están revisando sus estrategias de electrificación. Porsche ha registrado importantes pérdidas financieras con sus modelos eléctricos y una caída del 10% en sus ventas globales. Audi también ha reajustado su hoja de ruta, aunque mantiene en marcha el desarrollo de su próximo deportivo eléctrico.

Sin embargo, Lamborghini opera en un nicho tan específico que necesita tomar decisiones independientes. Lo que funciona para una marca generalista del grupo no tiene por qué aplicarse a un fabricante que entrega poco más de 10.000 coches al año en todo el mundo.

El motor de combustión tiene largo recorrido en Lamborghini

La apuesta por la hibridación enchufable no es solo una solución de compromiso temporal. Rouven Mohr, director técnico de Lamborghini, ya confirmó anteriormente que la marca tiene la intención de seguir desarrollando tecnología de combustión interna durante el mayor tiempo posible, siempre que la demanda de los clientes y la legislación de emisiones lo permitan.

Según Mohr, el equipo de ingeniería de Lamborghini todavía tiene muchas ideas por explorar en el ámbito de la combustión para seguir ofreciendo una experiencia de conducción emocional, algo que consideran un pilar fundamental de la marca.

Ventas récord: los números avalan la estrategia

Si alguien duda de que Lamborghini sabe lo que hace, los datos de ventas hablan por sí solos. En 2025, la marca registró ventas récord globales por quinto año consecutivo, con un total de 10.747 unidades entregadas en todo el mundo. El Urus sigue siendo el motor comercial de la marca, liderando las entregas con amplia diferencia.

¿Qué significa esto para el futuro del coche eléctrico de lujo?

La decisión de Lamborghini es especialmente relevante porque no se trata de una marca que rechace la electrificación por falta de recursos o capacidad técnica. Todo lo contrario: forma parte de un grupo que ya fabrica eléctricos exitosos como el Porsche Taycan o los Audi e-tron. Es una decisión puramente de mercado y de identidad de marca.

Esto envía un mensaje claro al sector: en el segmento del ultralujo y los superdeportivos, la hibridación enchufable será la tecnología dominante durante al menos el resto de esta década. Pero no todos los fabricantes de superdeportivos comparten la misma cautela. Ferrari sigue adelante con el Luce, su primer coche 100% eléctrico, cuya presentación exterior está prevista para mayo de 2026. Con más de 1.000 CV de cuatro motores eléctricos, una batería de 122 kWh con arquitectura de 880 V y un precio que superará los 500.000 euros, el Luce es la apuesta decidida de Maranello por demostrar que un Ferrari eléctrico puede seguir siendo un Ferrari.

Y aquí es donde la comparación financiera resulta reveladora. Ferrari cerró 2025 con unos ingresos superiores a 7.100 millones de euros, un beneficio operativo (EBIT) de 2.110 millones con un margen del 29,5%, y un beneficio neto de 1.600 millones de euros. Su capitalización bursátil ronda los 65.000 millones de dólares. Lamborghini, por su parte, es una filial del Grupo Volkswagen que facturó 895 millones de euros solo en el primer trimestre de 2025, con un margen operativo del 26,6% – excelente, pero inferior al de Ferrari. En otras palabras, Ferrari genera en un trimestre lo que Lamborghini factura prácticamente en medio año, y tiene la independencia financiera para asumir riesgos que Lamborghini, dependiente de las decisiones del Grupo VW – un grupo que además está sufriendo las consecuencias de sus propias apuestas eléctricas fallidas con Porsche – simplemente no puede permitirse.

Dicho de forma directa: Ferrari puede apostar por el eléctrico porque tiene los recursos y la fortaleza financiera para absorber el riesgo si el mercado no responde como espera. Lamborghini, en cambio, necesita ir sobre seguro con la hibridación enchufable, una tecnología ya probada en su propia gama. No es necesariamente que Lamborghini no crea en el eléctrico, sino que su posición dentro del Grupo Volkswagen y su escala más reducida le obligan a ser más conservadora.

Para los compradores de este tipo de vehículos, la experiencia sensorial – el sonido del motor, la respuesta visceral de un propulsor de combustión – sigue siendo un factor decisivo. Y hasta que la tecnología eléctrica pueda replicar esas sensaciones de forma convincente, o hasta que la normativa no deje otra opción, el motor de combustión seguirá rugiendo en Sant’Agata Bolognese.