Fernando Alonso disputaba este fin de semana las 24 Horas de Le Mans, la carrera más señalada del Mundial de Resistencia (WEC). Y la carrera ha estado reñida desde su comienzo entre los Toyota, con una constante lucha entre los coches #7 y #8. Finalmente la victoria ha sido del Toyota #8, el que pilotaban Fernando Alonso, Kazumi Nakajima y Sébastien Buemi.

Esta ha sido la edición 86 de las 24 Horas de Le Mans. Desde su comienzo, en todo momento se vislumbraba la victoria de Toyota, que finalmente se ha conseguido rompiendo la ‘maldición’ de los japoneses. El Toyota #8 lo han pilotado Fernando Alonso junto a Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima, mientras que a los mandos del Toyota #7 han estado Pechito López, Mike Conway y Kobayashi.

El stint nocturno de Fernando Alonso fue brillante, y ayudó a aumentar la distancia frente al Toyota #7.

El Toyota #8 gana las 24 Horas de Le Mans; Fernando Alonso y su equipo se llevan la victoria

Cuando aún quedaban 4 horas de carrera, para que finalizasen las 24 Horas de Le Mans, el Toyota #8 con Fernando Alonso a los mandos estaba líder con algo más de un minuto de distancia sobre el Toyota #7, anticipando la inevitable victoria del equipo japonés. Fernando Alonso, durante su stint nocturno, consiguió abrir la brecha entre su coche –líder en esos momentos- y el otro de Toyota.

Durante la mañana, en esta lucha de los Toyota fue protagonista Pechito López por el trompo en pista, en el puente Dunlop, a pesar de que no tuvo consecuencias graves más allá de una considerable pérdida de tiempo. A falta de tres horas para terminar la carrera de las 24 Horas de Le Mans el Toyota TS050 pasaba por boxes para controlar algunos aspectos técnicos, pero sin cambio de piloto.

El Toyota #7 y su ‘pérdida de potencia’, un error de Kobayashi

Fue a falta de 2 horas y 23 minutos cuando Fernando Alonso se bajó del Toyota #8 para ceder su asiento a Kazuki Nakajima. Más adelante, a falta de hora y media aproximadamente, de nuevo el Toyota #7 sufrió problemas, pero esta vez por una pérdida de potencia. Se resolvieron. De un minuto y medio de distancia entre los Toyota, aproximadamente, vimos cómo se marcaba una diferencia de una vuelta.

La pérdida de potencia del Toyota #7, en realidad, se debió a un retraso en la parada en boxes por error de Kobayashi. El TS050 cambió al ‘modo ahorro’ su mapa motor y sufrieron la correspondiente sanción teniendo que pasar por el pit lane. Finalmente, los dos Toyota acabaron en podio: victoria del #8 y segunda posición para el #7. Victoria de Fernando Alonso y de su equipo. Victoria, sobre todo, de Toyota.