Volvo es uno de los fabricantes del sector más comprometidos con la conducción autónoma, y con Pilot Assist han demostrado que van por el buen camino. Sin embargo, ahora han dado un giro a su estrategia y han anunciado que su coche autónomo se retrasa cuatro años. ¿La explicación? Es sencillamente por razones de seguridad.

Antes que cumplir con las fechas con que se habían comprometido, en Volvo han decidido que prime la seguridad. Es algo a lo que nos tienen acostumbrados en la compañía sueca. Y es que se pretendía que el proyecto Drive Me de conducción autónoma arrancase sus pruebas a finales de este año con aproximadamente cien Volvo XC90 equipados con el nivel cuatro de conducción autónoma.

En Volvo prefieren esperar a que ciertas tecnologías funcionen de forma más correcta dentro de su proyecto de conducción autónoma de nivel cuatro. Prima la seguridad.

volvo drive me 2017

La conducción autónoma (completa) no está tan cerca como parecía

El proyecto Drive Me de Volvo, de conducción autónoma, se anunció en 2015 y contemplaba para finales de 2017 estas cien unidades del Volvo XC90, equipadas con tecnología de conducción autónoma de nivel cuatro. Estas unidades iban a probarse en Suecia, después en Reino Unido y China.

El proyecto se retrasa hasta 2021, por el momento. Según informan desde Automotive News, en el desarrollo de su proyecto Volvo se ha encontrado con que algunos ‘problemas’ se han podido resolver antes de lo esperado, y otras cuestiones han requerido más tiempo del que inicialmente tenían proyectado. En cualquier caso, es conveniente esperar para desarrollar la tecnología de una forma más completa.

Es una buena noticia que Volvo haya antepuesto la seguridad a su compromiso en el calendario. Tratándose de la conducción autónoma, indudablemente es preferible que se admita que las tecnologías no están suficientemente preparadas, antes de que se lleve a producción una tecnología poco fiable o insegura. Por lo tanto, un buen movimiento por parte de Volvo.