Toyota ha presentado un montón de novedades en lo que llevamos de año, que incluyen desde un renovado Auris pasando por un nuevo motor de 2.0 litros, un nuevo sistema híbrido, una tracción total optimizada y también dos transmisiones, una de ellas manual y otra automática denominada Toyota Direct Shift-CVT y que por primera vez incluye un engranaje de arranque. Pero, ¿cómo funciona exactamente y qué beneficios aporta? Vamos a verlo.

En el primer vídeo, Jason Fenske, de Engineering Explained nos explica qué beneficios aporta la nueva caja de cambios Toyota Direct Shift-CVT así como es su funcionamiento respecto a una caja de cambios CVT (Continuously Variable Transmission) tradicional que no incluye este engranaje de arranque.

Así las cajas de cambios automáticas CVT tradicionales tienen un funcionamiento óptimo a medio régimen, pero no cuando se ponen en marcha desde parado o cuando circulan a altas velocidades. Es decir, cuando hay grandes diferencias de diámetro entre las dos poleas de la correa de transmisión.

Sin embargo, el engranaje de arranque permite un acople físico directo e inelástico, que permite mejorar la aceleración a bajas vueltas y lo que es más importante, reducir el tamaño de la polea y la correa ya que los esfuerzos a los que se ve sometidos son mucho menores ya que sólo entra en funcionamiento cuando el coche ya está en marcha.

Esta reducción de tamaño aporta otro beneficio: hay menos inercias y pérdidas por lo que aumenta la eficiencia del motor que tiene que arrastrar un conjunto de transmisión de menores dimensiones, lo que redunda a su vez en un menor consumo de combustible. Al mismo tiempo, mejora también la aceleración pues hay menos masa que mover.

Por último y con el fin de evitar la sensación tan artificial de las cajas de cambio CVT en las que el régimen de giro no coincide exactamente con la sensación de aceleración, Toyota ha incluido una serie de cambios artificiales cuando pisamos a fondo el acelerador y que simula los cambios de marcha. De esta forma las revoluciones muestran picos en cada cambio de posición de la correa, tal y como haría en una caja de cambios manual en la que las revoluciones caen después de llegar al régimen de giro de máxima potencia.