Este pasado verano, la firma alemana dio a conocer el nuevo Volkswagen Polo. La renovación del subcompacto vino acompañada, cómo no, de su versión GTI con nada menos que 200 CV de potencia máxima. Y esta versión es la más potente de momento, pero el fabricante está probando un Volkswagen Polo R que superaría estos 200 CV con una estética aún más deportiva y una puesta a punto todavía más ‘fina’.

El Volkswagen Polo R es una incógnita ahora mismo. Porque sí, podemos confirmar que la marca está probándolo de forma interna, y todavía está valorando su producción. Sin embargo, parece que no se ha tomado todavía una decisión sobre él. Y mientras tanto, el pasado año 2014 tuvimos un prototipo que nos llevó a pensar en unos 250 CV de potencia para él. Así que interés por el Volkswagen Polo R hay, pero la marca está analizando su posible lanzamiento.

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Volkswagen valora el lanzamiento de un ‘Polo R’ ¿con 250 CV de potencia?

El prototipo de Volkswagen Polo R de hace apenas tres años estaba basado en la plataforma de la generación anterior y contaba con un sistema de tracción integral. Muy oportuna esta mecánica, porque en él se ofrecían nada menos que 250 CV de potencia, aproximadamente. Eso supondría, si Volkswagen lo llevase a producción, 50 CV más que el Volkswagen GTI. Y quizá sea demasiada diferencia, pero a la marca le gusta ‘echar toda la carne en el asador’ con sus versiones ‘R’.

De momento no se ha dado luz verde para su producción. De forma paralela se está estudiando un Volkswagen T-Roc R con 300 CV de potencia, y dada la situación del mercado y la tendencia de la demanda, parece que está más cerca el SUV que la versión deportiva del subcompacto. No hay que hacer más que mirar la muerte del Volkswagen Scirocco para recordar que los SUV están de moda, y los fabricantes están apuntando en todos sus subsegmentos hacia este horizonte.

Una de las preocupaciones de Volkswagen, respecto al Polo R, parece que está en la posibilidad de canibalizar las ventas del Polo GTI. Al final, miremos a donde miremos, parece que las dudas sobre si llevarlo a producción, o no, están en la demanda de una segunda versión deportiva de un subcompacto. Quizá con el Polo GTI sea suficiente. O no. Ya veremos.