En el pasado Salón de Ginebra, Infiniti presentó un prototipo basado en el coupé Q60 que ya conocemos y que llevaba por nombre Infiniti Q60 Project Black S. Este modelo de altas prestaciones podría llegar finalmente a producción, tal y como aseguran desde Car Advice, y contaría con una potencia de 500 cv gracias a un sistema híbrido derivado directamente de la F1.

Y es que no debemos olvidar que Infinini forma parte de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi por lo que el fabricante de lujo japonés se ve beneficiado de la presencia directa de Renault en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Y es de ahí de donde deriva su particular sistema de recuperación de energía basado tanto en la frenada como en la utilización de los gases de escape.

El Infiniti Q60 Project Black S llevará su propio ERS

Infiniti Q60 Project Black S

Para empezar, el Infiniti Q60 Project Black S mantendría las líneas vistas en el prototipo presentado en Ginebra aunque suavizadas para la versión de producción. Así nos encontraríamos con diversos componentes en fibra de carbono, una puesta a punto específica respecto al Q60 normal o neumáticos desarrollados en colaboración con Pirelli y de 21 pulgadas de diámetro.

Respecto al propulsor, el Infiniti Q60 Project Black S partiría del bloque de 3.0 litros V6 biturbo del modelo convencional y que es capaz de desarrollar 405 cv (y que será el mismo que se utilizará en el futuro Nissan 400Z) pero al que se le añadiría un sistema de recuperación de energía tipo ERS de la Fórmula 1 así como una línea de escape de titanio, pudiendo llegar hasta los 500 cv.

Tal y como declaraban desde Infiniti, «un coche de producción con tecnología híbrida de altas prestaciones inspirada en la Fórmula 1, que gozará de mucha potencia, par motor y aceleración instantánea y sin retraso.»

Infiniti Q60 Project Black S

Esta tecnología de la Fórmula 1 consistiría en dos motores/generadores eléctricos que trabajaría junto a un paquete de baterías de ión-litio capaz de almacenar la energía recuperada tanto del sistema de frenada como de los gases de escape respectivamente. Contaría por lo tanto con algo similar a la MGU-K (recuperador de frenada) y MGU-H (recuperador de gases de escape) y esta energía, la trasladaría directamente tanto al cigüeñal como a los turbocompresores, consiguiendo aumentar de forma instantánea la aceleración y eliminando el retardo (lag) de los turbo.

Los rumores apuntan a que sería en el Salón del automóvil de París, en octubre, cuando podríamos ver la versión definitiva del Infiniti Q60 Project Black S.