En un mercado donde la pick-up es el vehículo estrella y la Ford F-150 el líder indiscutible desde hace décadas, con más de treinta años liderando el ranking del vehículo más vendido ininterrumpidamente. Ahora y tras la llegada hace tres años de la Ford F-150 Raptor, la marca del óvalo lanza la Ford Ranger Raptor, a escala de su hermana pero igual de preparada para afrontar los terrenos más complicados y los trabajos más duros.

Al igual que en la versión especial de la F-150 Raptor, la gente de Ford Performance han estado detrás de esta creación que reproduce a imagen y semejanza pero en menor escala, lo visto en su hermana mayor. No son aditamentos para postureo, ni su tren de rodaje es sólo unas ruedas grandes como tampoco lo es su motor biturbo diésel de 213 cv. La Ford Ranger Raptor es el complemento ideal para aquellos a los que la F-150 les queda grande pero no quiere renunciar a una estética y un rendimiento que se desmarca claramente del resto de pick-up.

Ford Ranger Raptor, off-road sin límites de serie

El primer punto donde observamos que Ford ha sabido exportar a la Ford Ranger Raptor la fórmula «Raptor» es en el aspecto exterior: mismo color azul Lightning Blue, llantas de diseño similar y una calandra oscurecida en la que predominan las letras FORD. También las protecciones o los pasos de rueda ensanchados y musculosos nos recuerdan las formas de la F-150, donde también Ford Performance ha sabido hacer su magia.

Aunque podamos pensar que han cogido una Ford Ranger estándar y la hayan tuneado, lo cierto es que el chasis se ha modificado para ofrecer una rigidez superior gracias al uso de aceros de alta resistencia. La suspensión presenta ahora un nuevo esquema que eleva la carrocería casi hasta los 30 cm (exactamente 283 mm). Fox Racing son los encargados de suministrar los amortiguadores, tipo coilover y con depósito de gas externo para que su rendimiento no decaiga tras un uso intensivo.

El esquema de suspensión de la parte trasera es de eje rígido, con brazos de la suspensión y trapecios en aluminio forjado. Y para no dejar el cárter contra una piedra en conducción offroad, una chapa de 2,3 mm de grosor lo protege contra golpes y maltratos.

El propulsor de la Ford Ranger Raptor es un 2.0 litros diésel twin turbo que desarrolla una potencia de 213 cv con un par máximo de 500 Nm y está asociado a la misma caja de cambios que encontramos en la Ford F-150 Raptor y que cuenta con un total de 10 relaciones mediante convertidor de par.

Incorpora un selector de modos de conducción en función del terreno que queramos afrontar, con hasta seis posibilidades diferentes. Dos son para el asfalto (Normal y Sport), y los otros cuatro, para conducción sobre rocas a baja velocidad, superficies deslizantes (hierba o nieve), superficies blandas (barro o arena) y el modo Baja, pensado para ir a fondo por terrenos rotos, emulando a las pick-up de la Baja 1000.

Donde menos diferencias encontramos entre la Ford Ranger y esta nueva Ford Ranger Raptor es en el interior, donde a excepción de unos asientos específicos con bordados e inscripciones con la palabra Raptor así como un volante en cuero, no ha diferencias respecto al resto de versiones.

Ahora sólo queda esperar para saber si Ford decidirá traer la Ford Ranger Raptor a Europa, aprovechando el cambio de normativa respecto a sus restricciones en cuanto a la velocidad y categoría. Puede ser un vehículo de trabajo y recreo muy atractivo, y con verdaderas posibilidades offroad.