Parece que los poco a poco más y más fabricantes se van añadiendo a la triste lista de marcas que en algún momento han falsificado o falseado sus datos de emisiones. La última en conocerse ha sido Subaru. La propia marca japonesa ha reconocido que desde 2002 habría manipulado los datos de consumo y emisiones de casi 1.000 vehículos.

Este nuevo escándalo ha salido a la luz a colación de unas investigaciones internas ordenadas por el gobierno japonés tras las cuales se ha llegado a la conclusión de que «ciertas mediciones y datos fueron alterados de forma inapropiada, con valores que diferían de los que debían haberse registrado tras los resultados de las mediciones reales que se realizaban mensualmente.» Esta práctica se habría extendido desde 2002 aunque Subaru sólo dispone de datos desde 2012.

Subaru ajustaba las mediciones según le convenía

Los vehículos falseados se habrían fabricado en las instalaciones que la marca japonesa tiene en las localidades de Gunma y Yajima. Así los responsables de las inspecciones habrían ordenado a los trabajadores encargados de hacerlas que modificasen los resultados con el fin de cumplir los estándares internos fijados tanto de forma puntual como a lo largo del tiempo, asegurándose de que la variación de estos fuese mínima.

De esta forma la modificación de los valores podría haber sido tanto hacia resultados más favorables como también a otros que no lo fuesen tanto. Así y a lo largo de los meses, los datos de las mediciones mantendrían unos valores próximos, evitando picos inexplicables en los consumos o emisiones debido a defectos en unidades puntuales.

De momento Subaru no va a retirar estos casi 1.000 vehículos afectados ya que según ellos, siguen cumpliendo los estándares internos de la fábrica. Eso sí, se han disculpado y han declarado que ya se han tomado medidas para evitar que se vuelvan a repetir casos como estos, tanto a nivel de controles como de organización interna de la empresa.

De esta forma, Subaru se une a la lista de fabricantes afectados de un escándalo que ya alcanza proporciones épicas: el Grupo Volkswagen, FIAT – Chrysler, BMW, Daimler, Mitsubishi…