La fiabilidad o mejor dicho, la falta de ella ha sido una constante en la unidad de potencia de Honda desde que la marca japonesa volviese al Mundial de Fórmula 1 en 2014 conjuntamente con McLaren. Para 2018, Toro Rosso les ha exigido fiabilidad desde el primer momento y de ella dependerá en gran medida poder unirse a Red Bull el año que viene. Para Honda, está en juego su futuro.

Y es que para James Key, director de la escudería Toro Rosso, poder acumular la mayor cantidad posible de kilómetros en pretemporada supone la diferencia entre poder afrontar las 21 carreras de las que consta el mundial con tranquilidad o, por el contrario, a remolque del resto de escuderías y sin tiempo material para recuperar el tiempo perdido.

La necesidad acuciante de hace kilómetros en pretemporada

Toro Rosso ya ha tenido experiencias de todo tipo, tanto en su etapa con Ferrari como con Renault. Pero en aquellos casos, la diferencia radicaba en que no era el único equipo en disponen de unidades de potencia de un fabricante sino que los compartía con otros equipos y, por lo tanto, podían enfocar el problema desde varios frentes. Ahora, todo queda en manos del equipo y el fabricante japonés.

Funciona para nosotros y para Honda como equipo en conjunto, es importante para ambos tener esta situación. Cuando corrimos con el motor de 2015 de Ferrari en 2016, ese motor estaba sobradamente probado. Había hecho una temporada completa, todos sus problemas se solucionaron y como resultado obtuvimos una unidad extremadamente fiable y fuimos capaces de hacer muchísimos kilómetros de test durante el invierno. Eso fue muy útil tanto para el equipo como para los pilotos. Esto es lo que marca la diferencia.

Sin embargo, Key sabe que un número limitado de kilómetros supone un problema añadido, como pudo comprobar en 2016 con Renault y en 2014 con Ferrari:

Hemos tenido diferentes experiencias. El año pasado creo que hicimos la mitad de la cantidad de kilometraje, y en 2014 acumulamos una minúscula cantidad de kilómetros y todo ello fue debido a la unidad de potencia, así que creo que tiene una gran importancia.

Como decíamos, Honda se enfrenta a una temporada crucial. Si su motor está a la altura, es más que probable que en 2019 pase a forma parte también de la escudería Red Bull. Si vuelve a fracasar un año más, es probable que los japonese decidan despedirse nuevamente de la Fórmula 1.

Veremos dónde nos encontramos porque, por supuesto, esto tiene también mucha importancia para Honda, asi que esperamos que no haya problemas y esté todo a punto. Puede haber pequeños problemas iniciales en ciertas áreas, pero para eso se realizan los tests. Nunca se sabe, pero ese es el objetivo que debemos tener ambas partes.