En 2021 deberá entrar en vigor un nuevo reglamento para la Fórmula 1 entre los que se incluye una nueva normativa respecto a los motores a utilizar en las siguientes temporadas. Ya la semana pasada esperábamos que se hiciese público en anuncio oficial y, sin embargo, lo único que de momento hay claro es que no hay acuerdo entre los diferentes fabricantes.

Pero no pensemos que la falta de acuerdo se debe a que unos fabricantes quieren un tipo de motor y otros uno diferente. El hecho viene derivado de que los nuevos motores que deberían llegar en 2021 estaban pensados para favorecer la llegada de nuevos fabricantes, pero si todo sigue igual, las marcas ven innecesario un cambio de reglamento que les obligue a invertir en nuevos desarrollos.

Para qué cambiar si vamos a ser los mismos

La normativa actual que rige los motores de Fórmula 1 llegó tras varios años de tira y afloja entre los cuatro fabricantes presentes en el mundial: Mercedes, Ferrari, Renault y Honda. La intención era que con la llegada de otras marcas en 2021 como Aston Martin, Porsche u otra marca relacionada con el Grupo VAG, los motores pudiesen cambiar. Pero parece que actualmente han dado atrás en su decisión y no hay perspectivas de que nadie más vaya a estar presentes.

Toto Wolf aclaraba de una forma tajante el problema:

Aún hay muchas cosas por discutir. Tuvimos una presentación que habría significado un rediseño del motor. Los cuatro motoristas actuales en Fórmula 1 expresaron sus preferencias, entendiendo que quizás necesitemos algo más de ruido, y una discusión sobre el consumo de combustible, algo importante.

Si alguien se comprometiera a entrar en Fórmula 1 de la forma en la que todos nosotros lo hemos hecho, con todos los altibajos, los costes y las inversiones que ello requiere, entonces discutiríamos la normativa de los motores. Si no hay nadie que quiera hacerlo es hablar por hablar.

En la misma línea, Cyril Abiteboul añadía:

Deberíamos dar prioridad siempre a la estabilidad.

Queda por ver ahora cuál será la decisión que tomen la FIA y Liberty, en la línea de lo que declaraba también Christian Horner:

Básicamente, el órgano rector y el titular de los derechos comerciales tienen que hacer lo que crean que es lo correcto para el deporte. No parece que nadie nuevo vaya a entrar en Fórmula 1, así que realmente depende de la FIA y de Liberty decidir qué es lo que quieren.