No son buenas noticias ni para el equipo oficial Renault ni para todos aquellos equipos que cuentan con los propulsores del fabricante francés, es decir, Red Bull y McLaren. Y es que tal y como asegura la BBC, arrancarán esta temporada igual que terminaron la pasada: con problemas en el ERS que les está obligando a usar la unidad desarrollada ya en 2016.

Los problemas de fiabilidad que tuvieron el año pasado los equipos con motor Renault venían derivado del sistema de recuperación de energía ERS, y para evitarlos, los franceses tuvieron que recurrir al del año anterior mientras intentaban solucionar los inconvenientes que habían detectado. Pero a pesar del trabajo y esfuerzo realizado, parece ser que esta temporada arrancarán de nuevo con el mismo sistema desarrollado en 2016 y que les lastrará significativamente durante las primeras carreras.

El ERS, un sistema que añade 160 cv durante más de medio minuto

Para que entendamos la importancia del ERS debemos pensar que este sistema de recuperación de energía llegó en 2014 en detrimento del anterior sistema KERS y mediante el cual es capaz de conseguir un rendimiento 10 veces superior gracias a la acumulación de energía derivada tanto del sistema de frenado como del turbo. Es por ello que se estima que este sistema es capaz de suministrar en momentos puntuales hasta 160 cv durante más de medio minuto, lo que supone una gran ventaja tanto en adelantamientos como en aceleraciones.

Para que entendamos un poco más este sistema, saber que el ERS se divide en dos partes: por un lado el MGU-K que convierte la energía cinética generada durante la fase de frenada en electricidad mientras que el MGU-H, convierte la energía térmica de los escapes en en energía eléctrica.

Esta energía se puede derivar a la MGU-K o, también, almacenar en la ES para usar posteriormente. Mientras que la MGU-K tiene limitada la capacidad en 2 MJ (Mega Julios), la MGU-H puede acumular toda la energía que pueda, sirviendo al mismo tiempo para gestionar la velocidad de giro del turbo, reduciendo su lag e incluso haciendo las veces de válvula de descarga para evitar soprepresiones cuando trabaja a mucha carga.

Desde la BBC aseguraban que «El gran déficit de Renault, tanto en términos de rendimiento y fiabilidad, está en el elemento híbrido de su motor. El año pasado acabaron obligados a volver a la especificación 2016 del ERS porque no pudieron hacer suficientemente fiable el nuevo que estaban desarrollando.»

«Este año tienen otro sistema híbrido actualizado en desarrollo, pero no está listo para el comienzo de la temporada, así que usarán otra vez el diseño de hace dos años. Planean introducir el ERS actualizado más adelante, durante la temporada, pero ahora mismo no pueden decir en qué momento será.»

El mayor problema surge con los tres únicos motores que pueden usar durante la temporada y que no permitiría, en caso de un gran retraso, incorporar si todos han sido descorchados, lo que incurriría en penalizaciones en la parrilla de salida.