Blog de coches en español con noticias, pruebas y reportajes sobre modelos

Rosberg se equivoca: su madre era mejor piloto que su padre

Me vais a permitir un artículo un tanto peculiar. Nico Rosberg, Campeón del Mundo de Fórmula 1 de 2016, ha tenido unas declaraciones esta semana pasada un tanto extrañas. Veréis, para poneros en contexto, el que os escribe, además de ser vuestro redactor favorito, ejerce de bioquímico y el tema le provoca risa. Esto es esencial para entendernos.

Pues Rosberg, Nico, ha declarado esta semana pasada que la genética juega un papel muy importante en la Fórmula 1. Para ello, lo justifica en los éxitos de su padre Rosberg, Keke. “He heredado un talento natural para pilotar coches de mi padre. Creo firmemente que la genética juega un papel importante en esto… Probablemente diré que es 66% genética y 33% nutrido. Iría hasta ese extremo. En nuestro deporte queda bastante claro”. Aseguró Rosberg, hijo, en una conferencia organizada por la revista Wired en Londres.

Rosberg es mucho mejor que Rosberg, y Verstappen que Verstappen

No vamos a negar en Testcoches que grandes pilotos campeones han tenido hijos que también han sido campeones del mundo. No solo tenemos a los Rosberg, Graham y Damon Hill así lo atestiguan. En España tenemos a los Sainz y aspiramos a ver a Carlitos campeón. Pero de ahí a asegurar que la genética es la que te marca tanto resulta cuanto menos extraño.

No voy a enrollarme, pero las declaraciones de Rosberg son tremendamente más avanzadas que los estudios de genética actuales. Honestamente y yendo al grano: se ha marcado una fantasmada. Evidentemente la genética juega un papel importante en el pilotaje. Los reflejos, las pulsaciones, la fuerza muscular… existen un montón de características que influyen. Pero, con los datos en la mano y ateniéndonos a las declaraciones del alemán, se equivoca. El talento de Nico y de Max no vendría por herencia de Keke y Jos. Sus habilidades serían heredadas de sus madres.

El talento de Rosberg y Verstappen lo heredaron de sus madres

Keke Rosberg ganó el Mundial en 1982 con un Williams Ford. Aquel año nadie ganó más de 2 carreras (un poco lo que fue el Mundial 2012 hasta la liada de los neumáticos). Keke consiguió una sola victoria en el Gran Premio de Suiza, celebrado en Francia porque el país transalpino no permitía celebrar carreras de coches. Tras ello, ganó otras 4 carreras antes de retirarse. Nico también tiene un campeonato, pero posee 23 victorias, más podios, más vueltas rápidas… La diferencia es abrumadora, pero aún más si comparamos a Jos Verstappen con Max. El holandés ya posee 3 victorias y 11 podios. Su padre posee 2 podios y la friolera de 58 retiradas. Con 107 carreras disputadas, supone un 54% de abandonos.

Eso sí, para Nico el piloto estándar de Fórmula 1 “es un gran narcisita, enamorado de sí mismo y cree que es el mejor del mundo y que siempre los otros tienen la culpa”. Para el alemán, eso supone una fuente de debilidad, pues no te cuestionas a ti mismo. Viniendo de un piloto que siempre ha admitido su papel, ha pilotado lo más rápido que ha podido y, finalmente, con sangre fría ha triunfado. Son palabras sabias que conviene escuchar. Chapó por él en ello.

 

¿Qué coche me compro? - ¡Te ayudamos a escoger y resolvemos tus dudas!