El arranque de la temporada 2018 de Fórmula 1 con los primeros test en el Circuito de Barcelona-Catalunya había estaba generando ciertas dudas acerca de la fiabilidad del McLaren-Renault. Después de tres días en los que fueron de los equipos que menos giros acumularon, los de Woking se han quitado el último día con una agotadora jornada en la que han llegado a completar un total de 161 giros.

Para que tomemos este dato en perspectiva, durante el Gran Premio de España de Fórmula 1 del año pasado disputado en este mismo trazado, la distancia que tuvieron que completar en carrera fue de 66 giros. Así durante gran parte de la jornada Stoffel Vandoorne llegó a acumular 110 vueltas antes de ceder el testigo a Fernando Alonso que, no habiendo podido apenas rodar el tercer día más allá de unas anecdóticas vueltas en mojado, completaba la jornada con otros 51 giros más.

Gran efectividad para el motor Renault

Stoffel Vandoorne

Los primeros test del año no sirven para extraer demasiadas conclusiones en cuanto a los tiempos se refiere. Lo verdaderamente importante para los equipos es poder acumular el mayor número de kilómetros posibles para detectar cualquier problema de diseño o de fiabilidad.

Después de un lunes y martes titubeante en el que un problema en el buje de la rueda así como en el escape hizo que el McLaren pasase mucho tiempo detenido en los boxes, sumado además a un miércoles en el que la nieve y la lluvia impidió rodar con normalidad, el jueves ha sido el día en el que han podido recuperar prácticamente todo el trabajo pendiente.

Y quien aparentemente ha mostrado una fiabilidad a prueba de toda duda en el McLaren MCL33 ha sido la unidad de potencia de Renault que, en ninguno de los cuatro días ha mostrado ningún signo de debilidad, algo que también hemos podido ver en el equipo oficial Renault de Carlos Sainz quien también en la última jornada acumuló 109 giros en total. Sólo parecen haber tenido problemas en Red Bull, aunque no sabemos si derivados del diseño del chasis o también por culpa del motor.

Pero ojo, no se deben echar las campanas al vuelo ni mucho menos a pesar de que durante cuatro días el MCL33 haya llegado a dar hasta un total de 257 vueltas ya que, por ejemplo, en 2016 llegaron a esta misma cifra con el motor Honda y en 2017 también pasaron de las 200 vueltas y, sin embargo, a la hora de la verdad tuvieron un sin fin de problemas durante las carreras.

Es turno ahora de analizar todos los datos recogidos y buscar las soluciones que sean necesarias, si se necesitasen, de cara a las siguientes jornadas de pruebas.