Aunque actualmente los cascos de la Fórmula 1 son posiblemente los más seguros usados en competición, la FIA quiere que esto siga siendo así y por ello ha introducido nuevos criterios de homologación, los cuales han sido presentados hoy durante una conferencia dada por el máximo dirigente de las competiciones automovilísticas. Será de obligado cumplimiento para las marcas de cara a la temporada 2019.

La última vez que se realizaron modificaciones en el criterio de homologación de los cascos de Fórmula 1 fue en 2009, después de que Felipe Massa estuviese a punto de perder un ojo o incluso la vida por un muelle que salió despedido del monoplaza que circulaba delante de él durante el Gran Premio de Hungría. A partir de entonces, la FIA incrementó una banda reforzada sobre la visera de los cascos que aumentaba la resistencia frente a impactos en esta zona.

Mayor protección en los cascos de Fórmula 1 para 2019

De cara a 2019, los fabricantes de cascos para la Fórmula 1 como Bell, Schuberth, Arai o Stilo deberán tener en cuenta nuevas normas de homologación. Recogidas en la especificación 8860-2018, la podéis consultar en el siguiente enlace aunque los puntos más importantes son los siguientes:

  • Para empezar, la visera estará situada ahora diez milímetros más baja y se reforzará toda esa zona con protección balística avanzada.
  • En los laterales, se reforzará la protección y esta deber ser compatible con los actuales sistemas de protección ubicados en los reposacabezas de los monoplazas. De esta forma la energía debe disiparse exactamente en las zonas creadas para tal efecto.
  • Las calotas de los cascos deben ser fabricados en materiales compuestos avanzados, los cuales deben ser resistentes tanto al aplastamiento como a la penetración.
  • Las pruebas incluirán pruebas de impacto a diferentes velocidades con el fin de tener en cuenta la posibilidad de distintos accidentes. Además, el peso interior que simula la cabeza deberá ser también variable con el fin de adaptarse a todas las fisonomías.