Nos vamos de vacaciones con un Gran Premio de Hungría 2018 en el que hemos tenido emoción hasta el final. Se apagaba el semáforo y Lewis Hamilton desde la pole hacía una buena salida. Valtteri Bottas también mientras que por detrás los dos Ferrari tenían una bonita lucha en la que Sebastian Vettel, por el exterior de la curva dos, le robaba la cartera a su compañero de equipo Kimi Räikkönen y a punto estuvo de hacerlo también con el Mercedes de Bottas.

Por detrás, Carlos Sainz hacía unos buenos primeros metros pero en la curva 1 se quedaba encajonado en el exterior y era superado por Max Verstappen, Pierre Gasly y Kevin Magnussen. Más atrás, Marcus Ericsson golpeaba a Daniel Ricciardo y los Force India hacían pinball entre ellos. Por fortuna, nadie sufrió daños en su monoplaza. No había finalizado la primera vuelta y Charles Leclerc tenía que abandonar, mismo camino que cogería Max Verstappen unas vueltas después tras quedarse sin potencia en el Red Bull.

Por delante las posiciones se consolidaban: Hamilton, Bottas, Vettel, Kimi y un impresionante Gasly que se mantenía con un ritmo muy superior al resto de los mortales. Por detrás, Ricciardo remontaba hasta llegar a la quinta posición.

Las estrategias fueron muy interesantes ya que las hubo diferentes. Mientras Hamilton, Bottas o Kimi empezaron con ultrablandos, Vettel y Ricciardo lo hicieron con blandos lo que les permitía parar mucho más tarde y entonces tirar con ultrablandos el último tercio de carrera ya con el monoplaza con poca gasolina. Sin embargo, Hamilton fue capaz de estirar sus ruedas muchas vueltas, algo que le permitió evitar el overcut de Vettel, estropeado por una mala parada en box.

Y es que llegábamos al último tercio de carrera con Vettel entrando en box para salir por delante de Bottas y tirar a muerte contra Hamilton. Sin embargo, problemas en una rueda le hicieron salir justo detrás del finlandés de Mercedes y tener que pasarlo cuando había muy poco tiempo de margen. Mientras lo intentaba, llegaba por detrás su compañero de equipo Kimi.

En ese momento, el papel de Bottas como escudero de Hamilton se le fue de las manos. Vettel lo adelantaba y ciertamente le dejaba poco margen al Mercedes, que impactaba con la parte trasera del Ferrari dañando el alerón. Kimi aprovechaba también para pasar y ponerse tercero.

Con los daños en el monoplaza Bottas rodaba todavía más lento y era alcanzado por Ricciardo que, cuando le superó por el exterior de la curva 1, no entró en la curva y lo embistió, dañando el lateral del Red Bull. Un par de giros después lo superaba. Bottas fue sancionado con 10 segundos aunque siguió conservando la quinta plaza.

Por detrás, carrerón de Pierre Gasly que terminó sexto y único coche que no fue doblado por Hamilton. A continuación Kevin Magnussen, Fernando Alonso que hizo una magnífica estrategia de carrera y le permitió sacar oro de la carrera. Incluso Stoffel Vandoorne estuvo toda la carrera pegado a él para ser noveno pero tuvo que abandonar por problemas en la caja de cambios. Todo lo contrario de Carlos Sainz que con los problemas en la salida y un ritmo relativamente lento, sufrió para entrar en los puntos. Romain Grosjean cerraba el top 10.

Hamilton se va de vacaciones con 213 puntos por los 189 de Sebastian Vettel. Kimi Räikkönen es tercero con 146. Fernando Alonso es noveno con 44 puntos, uno menos que Kevin Magnussen. Carlos Sainz es undécimo con 30 puntos, los mismos que Sergio Pérez que es décimo.

La próxima cita será el Gran Premio de Bélgica el próximo 26 de agosto aunque antes Fernando Alonso disputará las 6 horas de Silverstone el 19 de agosto.