Carlos Sainz tuvo la oportunidad de acabar sexto en el Gran Premio de Francia, en un fin de semana en el que el piloto madrileño ha brillado por su trabajo en la pista desde primera hora. En la parrilla de salida, Sainz Jr. partía desde la séptima posición tras una excelente clasificación. Sin embargo, el paso por meta lo ha hecho en 8ª posición finalmente, y salvado por un VSF a última hora de la carrera.

El Gran Premio de Francia podía haber sido el mejor resultado de Carlos Sainz en lo que va de temporada, con una sexta posición meritoria, colándose en el grupo líder y distanciándose de su compañero. Pero a apenas unas vueltas del final, Carlos Sainz cedía dos posiciones informando por radio de que tenía problemas de motor, concretamente relacionados con el MGU-K.

Carlos Sainz termina octavo en el Gran Premio de Francia, culpa del MGU-K de Renault

El sistema eléctrico de los Fórmula 1 actuales, con una mecánica V6 híbrida, suma al propulsor térmico aproximadamente 160 CV de potencia. Si falla el sistema eléctrico, por tanto, se pierde una importante parte del rendimiento máximo del monoplaza, sobre todo por la velocidad punta, que se reduce de forma considerable. A Carlos Sainz le ha ocurrido eso en carrera: le ha fallado el MGU-K, y se ha puesto a rodar mucho más lento.

Rodaba sexto, con algo de distancia, pero la pérdida de potencia por el fallo en el sistema eléctrico ha provocado que perdiera dos posiciones. Y aún así, la situación podría haber sido peor, pero justo antes de poder perder alguna posición más aparecía el Virtual Safety Car que determinaba la posición final para todos.

Un fin de semana en el que Carlos Sainz había trabajado de manera sobresaliente, y que parecía se cerraría con una merecida sexta posición. El piloto madrileño se iba a casa con 8 puntos, pero finalmente ha cerrado el Gran Premio de Francia con otro octavo, y sumando 4 puntos. La mitad.