¿Qué es la ‘carga dinámica’, o control dinámico de potencia de un cargador?

El control dinámico de potencia es un sistema que ajusta la energía destinada al vehículo en función del consumo eléctrico de la vivienda. Si se gasta más en casa, se carga menos el coche, así no saltan los plomos ni tienes que contratar más potencia. Más ahorro y seguridad.

Se suele hablar de ello como ‘carga dinámica’, aunque es más acertado denominarlo control dinámico de potencia. Es una tecnología avanzada en cargadores para coches eléctricos que le permite al cargador ajustar de forma automática la energía que destina a tu vehículo eléctrico. Lo hace en función del consumo eléctrico de la vivienda, o según la generación del sistema fotovoltaico de la misma.

Cómo funciona la ‘carga dinámica’

¿Cómo funciona este sistema? Para el funcionamiento de esta tecnología, el cargador cuenta con una pinza toroidal; es decir, un medidor que monitoriza en tiempo real cuánta energía está consumiendo la vivienda. Y de manera opcional, si contamos con un sistema fotovoltaico, controla también cuánta energía están generando las placas solares.

Gracias a esta información, el cargador para coche eléctrico regula la potencia de carga del vehículo, de modo que nunca se llegue a superar la potencia contratada, y evitando que puedan producirse cortes de luz o disparos en el interruptor general. Es una tecnología que evita incidentes, que mejora la experiencia de carga y que, además, permite mantener la tarifa de la luz que pudiéramos tener antes de contar con un coche totalmente eléctrico.

Ideal para viviendas con placas solares

Los usuarios que cuenten con energía solar en la vivienda tienen una ventaja añadida en esta tecnología, y es que pueden usar solo los excedentes de la generación fotovoltaica para cargar el coche eléctrico a coste cero. Es decir, se configura el cargador para que solo utilice la energía solar para destinarla al vehículo y, de ese modo, nunca carga utilizando la energía de la red. Todo esto se configura en el propio cargador y se gestiona de forma automática.

Así que es una tecnología que da mayor confort a los usuarios de vehículo eléctrico con carga doméstica, mayor ahorro a cualquier usuario porque no hace falta subir la potencia contratada ni contar con una tarifa de electricidad especial, y todavía más ahorro para quienes tienen placas solares. Y por otro lado es una importante capa de seguridad para equipos sensibles, evitando que ‘salten los plomos’ por un aumento del consumo de energía.

Ten en cuenta que no todos los cargadores para coche eléctrico cuentan con esta tecnología y que, además, las funciones y configuraciones pueden variar de un cargador a otro. Aunque no cuentes con un sistema de placas solares, todas las demás funciones se pueden seguir aprovechando sin ningún tipo de problema. Y, en realidad, la mayor parte de las ventajas son independientes de la instalación fotovoltaica.