¿Qué es un cargador Schuko?

Un cargador Schuko es el que utiliza un enchufe tipo Schuko; es decir, el enchufe estándar doméstico en España. Permite cargar a 3,7 kW de potencia máxima pero, por seguridad, no es recomendable abusar de este tipo de cargadores. Además, son excesivamente lentos.

Un cargador Schuko es un cargador para vehículos eléctricos que utiliza un enchufe tipo Schuko (también Tipo F), que es el enchufe estándar doméstico en la mayor parte de Europa. Y por supuesto, es el estándar también en España.

Es el mismo enchufe que tenemos en casa y usamos para conectar el televisor, la nevera, la lavadora, el lavavajillas o el microondas. En el que cargamos también nuestro móvil, por ejemplo. Es un enchufe compuesto por dos pines redondos y los contactos de tierra en los laterales.

Características clave del enchufe Schuko

En un enchufe Schuko contamos con corriente alterna monofásica. En Europa funcionan a 230 V y permiten hasta 16 A, lo que significa que puede servir hasta 3,7 kW de potencia máxima. Sí, puede usarse para cargar un eléctrico, como sistema de carga lenta, aunque no es lo más recomendable. Como mucho para una carga ocasional o de emergencia, tanto por seguridad como por la velocidad de carga.

Para cargar la batería completa de un vehículo con una batería de 60 kWh de capacidad, por poner un ejemplo, necesitarías más de 15 horas. Esto es porque la potencia que son capaces de suministrar los ‘cargadores Schuko’, por las limitaciones del propio enchufe, es muy reducida. Además, algunos coches aceptan menos de 3,7 kW en Schuko por seguridad.

Este tipo de enchufe no está diseñado para un uso continuado con altas potencias. Es habitual que con la compra de un coche eléctrico se le entregue a los propietarios un cable de carga ocasional (CRO) con enchufe Schuko, que permite conectarlo a cualquier toma doméstica, pero se recomienda no abusar de este tipo de carga. Puede ser útil si se hacen pocos kilómetros diarios o, por ejemplo, como respaldo en viajes.

Lo más recomendable es contar con un dispositivo específico de carga para vehículos eléctricos, un cargador tipo wallbox, que no solo son capaces de suministrar más potencia sino que además cuentan con dispositivos inteligentes de seguridad y protección. En muchos casos, además, cuentan con sistemas de carga dinámica que balancean el suministro de energía entre el vehículo, y la vivienda, para evitar que puedan saltar los plomos si aumenta la demanda energética en la vivienda.

Mucho cuidado con los alargadores

Los alargadores son útiles en casa, pero ten mucho cuidado con usar uno para conectar ahí el cargador Schuko de un coche eléctrico. Si bien el cargador Schuko puede estar preparado para soportar 3,7 kW durante períodos prolongados, el alargador puede estar más limitado. Sobre todo por la sección de cable interior.

Para 10 A, que son aproximadamente 2,3 kW de potencia, se recomienda no menos de 1,5 mm² y para 16 A, que son los 3,7 kW que puede suministrar un Schuko, se recomienda una sección de 2,5 mm². Si no se cumple esto, y teniendo en cuenta que lo vamos a someter a una intensidad elevada y constante, corremos el riesgo de que se caliente de forma progresiva por un aumento de la resistencia con el consecuente riesgo de incendio.

Los habituales alargadores económicos de supermercado son de 1 mm² de sección o incluso menos, y no son seguros para poder cargar un coche eléctrico. Además también se recomienda que sean de una longitud moderada. Cuanto más largo sea el cable, mayor será la caída de tensión y mayor será el calor. También ten en cuenta que el cable se debe desenrollar siempre.