Era la crónica de una muerte anunciada. Algo que ya nos olíamos desde hace algunos meses. Y es que la marca japonesa Toyota volcará todos sus esfuerzos en los modelos híbridos y por lo tanto, no continuará desarrollando ni ofertando mecánicas diésel para sus vehículos. La fuerte demanda de híbridos y el reducido consumo que han conseguido son algunos de los motivos.

El primer movimiento lo detectamos con la llegada de su crossover, el Toyota CH-R que ha sido todo un fenómeno de ventas. Entre sus opciones no se incluía ningún tipo de oferta mecánica. Y ahora, con la llegada del nuevo Toyota Auris 2018, tampoco habrá diésel y sí una oferta híbrida doble de hasta 180 cv.

El anuncio se hacía ayer en el Salón de Ginebra de la mano del presidente y consejero delegado de Toyota en Europa, Johan van Zyl. La gran demanda de los vehículos híbridos en Europa ha inclinado la balanza para desterrar definitivamente los motores diésel del viejo continente.

Las ventas dan la razón a Toyota

Las cifras de ventas durante 2017 así lo avalan. El 41% de las matriculaciones europeas de Toyota correspondieron a vehículos híbridos, lo que supuso un aumento del 38% respecto al año anterior hasta superar las 400.000 unidades. En el lado contrario nos encontramos las matriculaciones diésel, que sólo supusieron un 10% del total. Así por ejemplo y observando el porcentaje de ventas del Toyota CH-R, el no contar con oferta diésel disparó las matriculaciones de los vehículos híbridos hasta casi el 80%.

Pero ojo, Toyota ha decidido poner fin al diésel en los turismos aunque seguirá contando con este tipo de mecánicas tanto en los vehículos comerciales como en su gama de modelos todoterreno y pick-up, entre los que se encuentra el Toyota Hilux, el Proace o el eterno Land Cruiser.

Poco a poco las marcas parecen haberse puesto de acuerdo para desterrar a los diésel, los cuales necesitan cada vez más inversiones en I+D+I para poder pasar las restrictivas normas anticontaminación, las cuales no se llegan a recuperar, además de estar siendo prohibidos a su uso en las grandes ciudades.