Ya sabemos que en China hay una brutal guerra de precios en el mercado de los coches eléctricos y electrificados en general. Aquí por 9.000 euros no te compras nada, pero en el país asiático el Wuling Startlight S está a punto de arrancar su andadura comercial. Y se trata de un SUV con una mecánica híbrida enchufable que tiene 4,74 metros de largo; así que supera las medidas del Rafale, aunque es ligeramente inferior a las medidas del BYD Seal U. Lo sorprendente, evidentemente, está en ese precio tan bajo para un coche del segmento D y que encima es híbrido enchufable.
Esta semana, la empresa conjunta SAIC-GM-Wuling ha hecho públicas las primeras fotografías oficiales del Wuling Starlight S y ha anunciado que estará disponible en versiones eléctricas puras, además de también en configuraciones híbridas enchufables. Es decir, que van a seguir una estrategia parecida a la de BYD y, como te decía, es un modelo relativamente parecido al que aquí se vende como BYD Seal U DM-i. La diferencia, claro es que aquí pagamos desde 29.990 euros por el modelo de BYD, y este Wuling Startlight S se va a lanzar desde menos de 9.000 euros en China. Pero ya te conté qué pasa con Omoda y también qué ocurre con BYD, que sus coches son mucho más caros aquí en España que en China.

A la altura del BYD Seal U, pero el Wuling Startlight S sólo costará 9.000 euros al cambio de divisa, eléctrico e híbrido enchufable
Se trata del segundo modelo de la marca dentro de la categoría ‘Wuling Silver’, donde ya existe el Wuling Startlight por unos 13.000 euros y con el tamaño de un Audi A4. Pero este segundo modelo no es una berlina, sino que encaja en el segmento de los SUV, con una carrocería que mide 4,74 metros de largo con 1,89 metros de ancho y 1,68 metros de alto. Tiene además 2,8 metros de distancia entre ejes, así que aquí en España sería un rival directo y puro del BYD Seal U y del BYD Seal U DM-i, que es la configuración híbrida enchufable del modelo.
Gracias a la información filtrada por el MIIT sabemos que el Wuling Starlight S cuenta, en su versión híbrida enchufable, con un motor 1.5 litros atmosférico que desarrolla de forma independiente 106 CV de potencia máxima. Y que se venderá en versiones con 9,5 kWh de batería y de 20,5 kWh de capacidad. Con ellas va a poder ofrecer 43 km de autonomía en modo eléctrico puro y 90 km en la versión con batería de mayor tamaño. Ahora bien, suponemos que esto es en base a las cifras de homologación del ciclo CLTC, que es bastante más optimista que nuestro WLTP.

Se sabe que las baterías pesan 137 y 185 kg, respectivamente, y que en el mejor de los casos ofrece un consumo medio de 4,98 L/100 km. Sin embargo, en la versión eléctrica pura, de la que todavía no conocemos su autonomía, opta por un motor eléctrico de 150 kW, que son 204 CV –puedes calcularlo aquí-. También se ha revelado que usa una batería con celdas LFP, exactamente igual que el BYD Seal U, pero todavía no se sabe cuál es su capacidad de almacenamiento energético.
¿Veremos precios así en España, en algún momento? Pues la realidad es que las marcas chinas parecían las únicas con opciones de conseguirlo, o de lograr al menos algo parecido. Y con la llegada de los nuevos aranceles, ya sí que seguro que será imposible. Hay casos, como el de SAIC, que es la empresa dueña de MG, en los que se empezarán a aplicar aranceles de un 58,1%. Así que el margen de maniobra de las marcas asiáticas aquí, en Europa, se ha desvanecido prácticamente por completo.


