Como suele ser habitual, cada cierto tiempo los fabricantes de automóviles introducen pequeños cambios denominados reestyling en los vehículos con el fin de dar un pequeño lavado de cara al modelo y que de esta forma siga siendo atractiva para el público. Tesla no es ajena a estos cambios y por ello ha introducido ligeras variaciones en el interior de sus Tesla Model S y Model X.

El Tesla Model S lo pudimos probar para vosotros hace algunos meses, en concreto la versión 100D de mayores prestaciones y durante más de 1.500 km. Sobre aquella versión que pudimos tener en nuestras manos, las modificaciones se reducen a ligeros matices en cuanto a los acabados y los materiales empleados así como a la posibilidad de elegir un nuevo acabado en madera de roble que da un mayor empaque al interior.

Oak Décor, el nuevo acabado para los Tesla

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Si elegimos un Tesla Model S o Tesla Model X con la opción de interior en cuero blanco denominado Cream Premium, ahora tendremos la posibilidad de añadir una nueva opción de acabado denominada Oak Décor y que cuenta con una tonalidad en roble claro, lo que hace que respecto al anterior interior se cree ahora un mayor contraste, sobre todo en la zona próxima a la gran pantalla táctil central.

Esta opción, que incluye toda la parte frontal del salpicadero así como el hueco portaobjetos del túnel central y los dos portavasos ubicados en el apoyo entre ambos asientos, está disponible sólo para las versiones long range de los Model S y X.

Por otro lado, también se han aplicado ligeros cambios para todas las versiones. En este caso, los perfiles de los aireadores y resto de molduras metálicas repartidas a lo largo del habitáculo reciben un acabado grafito ligeramente más oscuro.

Las fotos de los primeros modelos con los nuevos interiores han sido publicadas por Aspecphotography en Reddit y Teslareadyuk en Instagram.