Es bastante fácil saber si tus ruedas están gastadas, pero otra cosa muy distinta es conocer cuánto duran unos neumáticos. Y es importante, porque así podemos prever cuándo nos va a tocar cambiar nuestras ruedas y podemos anticipar el gasto. La realidad es que unas ruedas duran entre 40.000 y 50.000 kilómetros si son de buena calidad y no se abusa de ellos, pero unos neumáticos de peor gama o baja calidad pueden durar apenas 10.000 kilómetros en buenas condiciones.

Por ‘cuánto duran unos neumáticos’ entendemos que es la vida útil del producto desde su primer uso y hasta que alcanzan los 1,6 mm que deben tener, como mínimo, de profundidad de dibujo. ¿Por qué? Porque será entonces cuando por seguridad, para evitar una multa, y para evitar problemas a la hora de pasar la ITV, nos tocará cambiar nuestras ruedas. Y teniendo esto en cuenta, lo que nos durarán unos neumáticos lo podemos medir en kilómetros, en tanto que hacer más o menos kilómetros hará que sufran un mayor o un menor desgaste. No obstante, hay que tener en cuenta que también va a afectar en su durabilidad –además de la calidad de la goma- el tipo de uso que hagamos y dónde los utilicemos.

Cuántos kilómetros duran los neumáticos y cómo alargar su vida útil

Lo normal es que los neumáticos duren 40.000 ó 50.000 kilómetros si son de buena calidad. Pero los que tienen una calidad más baja nos podrían durar en torno a 10.000 kilómetros. Por eso es recomendable gastar algo más de dinero a la hora de cambiar las ruedas, además de que unos neumáticos de gama más alta no solo van a durar más kilómetros, sino que además suelen ofrecer prestaciones mejores. Y esto anterior se traduce en una mejor adherencia, menor distancia de frenado del vehículo, menor ruido, menores emisiones contaminantes e incluso un menor consumo de combustible.

Si queremos que nuestros neumáticos aguanten durante más kilómetros en buen estado es fundamental tener cuidado con la presión de las ruedas. Si es la correcta se desgastarán de una forma equilibrada y aguantarán en buen estado durante más tiempo –y kilómetros-. Sin embargo, si llevamos los neumáticos a más presión de la necesaria, o a una presión menor, no solo sufriremos un mayor riesgo de reventar la rueda, sino que además se desgastarán más rápido.

Por supuesto, en el desgaste de los neumáticos también es importante hacer una conducción correcta. Los acelerones, los frenazos, o los pasos por curva excesivamente rápidos pueden acelerar el desgaste de nuestras gomas. Otros problemas, como tocar con los bordillos al aparcar, o circular demasiado rápido en zonas con irregularidades, también pueden dañar las ruedas o pueden acelerar su desgaste. Y no solo el de los neumáticos, sino también el de componentes relacionados con la dirección y la suspensión del vehículo.