Xiaomi es hoy uno de los líderes en el mercado de los teléfonos inteligentes, pero en realidad el gigante asiático está metido en muchos otros sectores de la tecnología. Es decir, que ni de lejos fabrican tan solo móviles, sino que hacen mucho más. Y ahora, parece que Xiaomi querría comprar SAAB para dedicarse a los coches eléctricos. Bueno, en realidad quieren comprar parte de Evergrande Group, que es propietaria de NEVS, que es en lo que ha quedado SAAB.

Según Reuters, Xiaomi estaría en conversaciones con Evergrande Group para hacerse con parte de EWvergrande New Energy Vehicle, la cual incluye a NEVS y Hengchi, la marca de automóviles de Evergrande. Uno de los puntos clave está en que Evergrande tiene tres fábricas de coches operativas en China, y conserva la planta de SAAB en Suecia, más concretamente en Trollhättan. La propia Evergrande ha reconocido, a través de un comunicado oficial, que han tenido conversaciones preliminares con el objeto de que Xiaomi se convierta en accionista. Sin embargo, y aunque también Xiaomi ha confirmado de forma oficial tales conversaciones, ninguna de las dos han entrado en más detalles.

Xiaomi venderá coches eléctricos, comprar SAAB es una posibilidad que están negociando

A principios de este año, Xiaomi ya anunció que tenía planeada una inversión de 10.000 millones de dólares a lo largo de la próxima década con el objetivo de desarrollar su propia marca de coches. Evidentemente, en lo que estarían pensando centrarse es en los coches eléctricos. Pero además, también tienen el foco puesto en tecnologías como la conducción autónoma, algo en lo que NEVS ha estado invirtiendo y trabajando a lo largo de los últimos años. El interés, por parte de Xiaomi, estaría en la infraestructura de producción de NEVS, incluyendo la fábrica de la antigua SAAB, y las evoluciones de NEVS en el ámbito de la conducción autónoma.

Pero hay más cosas interesantes en poder de NEVS. La que algún día fue SAAB tiene en Holanda y en Gran Bretaña dos fabricantes de motores eléctricos, y además tiene una compañía china centrada en la fabricación de celdas de batería para coches eléctricos. Es decir, que la operación podría facilitar, y en gran medida, que Xiaomi entre de lleno a fabricar sus propios coches eléctricos. Y con fábricas tanto en China como en Europa.

Aunque las noticias no han sido demasiadas, a lo largo de este año Xiaomi ha estado muy activa en el sector de la automoción, negociando con diferentes empresas. El gigante asiático tiene ‘cierta prisa’ por avanzar en un sector en el que, a priori, se enfrentará de tú a tú con Tesla. Pero también con las grandes marcas tradicionales, que rápidamente se están adaptando a los nuevos tiempos y están lanzando su ofensiva de coches eléctricos. En realidad, Xiaomi debería acelerar el ritmo para desarrollar su propia marca de coches, tal y como han anunciado que pretenden hacer en los próximos años.