Madrid, como todas las grandes ciudades, parece abocada a evolucionar en la manera de transportar a los habitantes que viven y trabajan en ella. Uno de los primeros pasos para cambiar la movilidad, pasa por el uso de los coches de alquiler por horas, más conocido como «carsharing». Seat parece que está decidida a meterse en la puja por reinar con su «carsharing» en la capital de España.

Seat ha comprado una compañía de carsharing

La marca española ha comprado el 100% de la compañía de carsharing Respiro. Dicha compañía, operaba únicamente en Madrid y ofrecía una variedad bastante amplia de vehículos para todo tipo de uso.

Los vehículos en propiedad en las grandes ciudades ya no tienen sentido. Es cuestión de que cambiemos nuestra mentalidad a la hora de necesitar un vehículo propio, para que, de una vez por todas, los carsharing pasen a ser los únicos vehículos que veamos en las ciudades.

Seat sabe esto y se ha querido unir a lo que ya hacen servicios como Car2go, Emov y la recién incorporada Zity. Recordemos, que los tres servicios de carsharing utilizan vehículos eléctricos, por lo que no es necesario pagar por aparcar en zonas con estacionamiento regulado.

¿Qué ofrecerá Seat en su carsharing?

Lo que tenemos que tener claro, es que Seat ha comprado Respiro para ahorrarse el esfuerzo de desarrollar una plataforma en la que pueda gestionar su carsharing. Aunque lo que tendrá que eliminar de la plataforma actual serán los vehículos de otras marcas.

Otro aspecto que la marca española debe tratar es el de qué vehículos pone en circulación. Estos deberían ser obligatoriamente eléctricos, si no fuera así, se encontrarían en desventaja con respecto a sus competidores. Aunque la marca aún no tiene un vehículo eléctrico en el mercado.

En los próximos meses conoceremos más sobre este nuevo servicio, pero puede que este servicio venga de la mano del primer coche eléctrico de la marca española. Sería una de las mejores formas de promocionar la movilidad eléctrica en la marca, la cual todavía no se ha iniciado en la inevitable electrificación.