¿Qué tienen de especial las baterías Blade de BYD que ahora usa Tesla?

Publicado por
Carlos González

Solo unos días atrás pudimos saber que Tesla usará baterías de BYD, a pesar de que ambas marcas son rivales en el sector de los coches eléctricos. Las que va a utilizar Tesla, empezando por unidades del Tesla Model Y fabricado en Alemania, son las baterías Blade de BYD. Esta compañía, BYD, es a día de hoy el segundo fabricante de baterías a nivel mundial. Y no solo producen un enorme volumen anual de baterías, sino que además tienen tecnologías innovadoras. Veamos en profundidad qué tienen de especial sus baterías Blade.

BYD presume de que sus baterías Blade son las ‘baterías más seguras que existen’. Este tipo de batería se anunció por primera vez en marzo del año 2020, y como respuesta a las preocupaciones en torno a la seguridad de las baterías en coches eléctricos. Se trata de baterías con forma prismática, más delgadas y largas que las celdas de iones de litio prismáticas tradicionales. Se basan en una química de cátodo LFP y con una estructura parecida a la de una cuchilla delgada. Esto hace que tenga beneficios directos a nivel estructural, y un mejor soporte a nivel de paquete de batería que las celdas prismáticas típicas.

Las claves y ventajas de las baterías Blade de BYD ¿qué tienen de especial?

En las baterías Blade de BYD, las celdas tiene una mayor superficie que las celdas prismáticas típicas, y eso permite que ofrezcan también unos mejores valores de disipación del calor. Pero además, este tipo de celdas generan menos calor. El fabricante ha llevado a cabo pruebas muy específicas como la penetración con clavos, uno de los test más exigentes que existen en la industria, y sus baterías no produjeron humo ni fuego y la temperatura se mantuvo entre los 30 y 60 ºC. Las NCM, por ejemplo, fueron gravemente dañadas y superaron los 500 ºC, y otras LFP convencionales llegaron hasta los 400 ºC.

Pero este tipo de baterías se han sometido también a otras pruebas: han sido aplastadas, dobladas, sobrecargadas en un 260% y calentadas a 300 ºC en un horno. Incluso las llegaron a atropellar con un camión de 46 toneladas y en todos los casos sin llegar a explotar o incendiarse. En el atropello ni siquiera se deformó la batería.

La realidad es que este tipo de batería, por usar química LFP, tiene la desventaja de una menor densidad energética volumétrica que una batería NCM, por ejemplo. Pero por su composición, cuando se daña no libera oxígenocomo sí hace una batería NCM- y por lo tanto no se incendian. La base química de las baterías Blade es uno de los puntos clave que hace que sean mucho más seguras. Sin embargo, el diseño y formato de las celdas, y cómo hacen el ensamblaje, es una combinación que las hace extraordinariamente más resistentes.

Así que lo que tienen de especial las baterías Blade de BYD, que muy pronto va a empezar a utilizar Tesla en sus coches eléctricos, es precisamente eso: la enorme seguridad que garantizan este tipo de baterías. A nivel de prestaciones están un paso por detrás de las baterías NCM, que Tesla también las utiliza en sus coches eléctricos. Sin embargo, tienen el atractivo de un precio más bajo por ser de tipo LFP, y un gran extra de seguridad con respecto a cualquier otro tipo de batería.

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Carlos González
Etiquetas: Baterías