Si eres propietario de un Opel Astra J GTC, de un Opel Astra K, de un Opel Zafira C o de un Opel Insignia B, deberías saber que tu coche puede tener un importante problema con el tubo de aceite del turbocompresor. El fabricante de automóviles ha reconocido un fallo de instalación en estos modelos –en algunas unidades-, una mala conexión con la bomba de aceite que supone un riesgo de incendio.

Aecosan explica en su alerta que hay varios modelos Opel afectados por un problema. Como comentábamos anteriormente, se trata de los Astra J GTC, Astra K, Zafira C e Insignia B, todos ellos modelos de 2018. En la descripción del problema se refleja que en el tubo de aceite del turbocompresor podría no estar correctamente instalado ell conector de la bomba de aceite. Concretamente, el plástico que fija el anillo podría no estar correctamente cerrado en estos modelos.

Riesgo de incendio en cuatro modelos Opel de este año, alerta Aecosan

En la alerta a la que nos referimos, se informa de que el aceite podría escapar por la junta, en caso de que este fallo nos afecte en los modelos anteriormente mencionados, y caer sobre partes calientes del motor. En este caso es en el que existe riesgo de incendio por la inflamación del aceite. Opel España lo ha comunicado al Gobierno de Aragón –el problema- y las medidas adoptadas de forma voluntaria: verificar la correcta conexión y repararla, si corresponde.

Poco tiempo antes se publicó en otra alerta el riesgo de accidente de tráfico con otro modelo de 2018, el Opel Grandland X con motor B16DTH, por otro fallo. Se describe que las medidas del pistón podrían estar fuera de las especificaciones, de tal modo que se podría causar una entrada excesiva de aceite en el motor por admisión. Esto podría producir un incremento excesivo de revoluciones en el motor causando la rotura del mismo.

Estos dos problemas anteriores no son aislados, y se han reportado también problemas con otro modelo Opel de 2018: el Opel Crossland X. En su caso, como recoge esta alerta por un riesgo de incendio. Según describe la agencia, podría producirse un roce de los cables individuales del mazo de cables de carrocería con el espárrago roscado, ubicado en el piso del lado del pasajero. Este problema deriva en un mal funcionamiento de diferentes sistemas.

En el caso del Opel Crossland X, como continúa la alerta para los consumidores, podrían darse fallos en luces de advertencia relativos a elementos de seguridad como los airbag o los pretensores del cinturón de seguridad. Este roce permanente del cable B+ puede derivar en cortocircuito, con riesgo de incendio.

También el Opel Insignia B, modelo de 2018, se ha visto afectado por problemas: esta alerta informa al consumidor sobre el riesgo de lesiones diversas por un fallo en los cinturones de seguridad traseros exteriores. Su posible mal posicionamiento en el punto de anclaje, provocaría, en caso de choque frontal, que se genere una carga mayor a la que puede soportar por diseño el sistema del cinturón. Y esta alerta informa del riesgo de accidente por otro fallo en el mismo modelo: mala instalación del parabrisas en algunas unidades, que puede provocar su desprendimiento.