Lotus está trabajando en un nuevo modelo, un superdeportivo eléctrico que se espera se presente en 2019, pero todavía como prototipo. Está siendo desarrollado en su sede de Hethel en Norfolk, en Inglaterra, y el nombre interno sería Proyecto Omega. Pero ¿de dónde va a sacar Lotus la tecnología que necesita? Del grupo chino Geely, que es en estos momentos su accionista mayoritario, y estaría buscando posicionar a Lotus como marca de alto rendimiento.

Gracias a la inversión de Geely, Lotus podrá desarrollar el modelo más rápido, radical y caro de su historia. Un coche que según ha avanzado Autocar, debería lanzarse al mercado por más de 2,2 millones de euros, superando y por mucho el precio de venta de cualquiera de sus modelos, incluso los más radicales. Acercándose incluso al Bugatti Chiron, pero efectivamente apostando por la propulsión eléctrica a pesar de ser también un hiperdeportivo.

Más de 1.000 CV para un superdeportivo eléctrico de Lotus a precio de Bugatti Chiron

El Proyecto Omega de Lotus, ese superdeportivo puramente eléctrico, se espera que ofrezca una potencia superior a los 1.000 CV. Para ello es evidente que contará con más de un motor y con unas prestaciones individuales de infarto. Ahora bien, si hay algo en lo que siempre ha destacado Lotus es en la relación peso – potencia, todo un reto para un coche eléctrico, pero que debería volver a cumplirse con este modelo.

La clave, en este sentido, está en esperar a la próxima generación de baterías de iones de litio, con una mayor densidad, que permitan una capacidad de carga energética elevada en un tamaño y peso contenidos. Para ofrecer, por ejemplo, una autonomía de más de 400 km y con un sistema de carga rápida de 800 V como el que ofrece el Porsche Taycan, o el que se ha mostrado en el Audi e-tron GT, que en realidad es exactamente el mismo.

Es interesante, porque Lotus no solo está desarrollando este superdeportivo 100% eléctrico, sino también su primer SUV y dos nuevos deportivos. Con el grupo Geely detrás, evidentemente Lotus cuenta con lo que necesita no solo para ‘resurgir’, sino para entrar con fuerza en el mercado y nuevos nichos.