Los Veloláser, esos pequeños radares portátiles capaces incluso de meterse debajo de tu cama sin que te enteres, parece que no están desempeñando su labor tal y como estaba prevista. Detectar excesos de velocidad parece que detectan pero por alguna extraña razón las multas no se están tramitando. Y además podrían presentar fallos que les impide operar con lluvia o con temperaturas superiores a los 30 ºC.

La información la ha lanzado en exclusiva Autobild a raíz de un estudio doble realizado tanto por Pyramid Consulting como por SocialDrive. A través de ellos se ha podido constatar que de las 85.000 multas tramitadas desde que se pusieron en funcionamiento en Semana Santa, ninguna de ellas ha sido puesta por un Veloláser. Podría ser casualidad que en esos tres meses no hayan puesto ninguna multa pero posteriormente han podido confirmar que de momento no se están tramitando las multas impuestas por los nuevos radares.

Si llueve, no operan, y si hace calor pues tampoco

Por si fuera poco parece que los Veloláser son alérgicos a dos fenómenos atmosféricos relativamente comunes en España. Y es que en caso de lluvia, el nuevo radar no podría operar correctamente pero en el caso de que las temperaturas ambientales superen los 30º, parece que tampoco.

Esto quiere decir que en pleno verano y exceptuando la zona norte, el Veloláser tendría complicado desempeñar su labor pero es que en el norte, donde se está teniendo un verano pasado por agua, parece que tampoco. Está claro es que se trata más de un aparato de terracita en primavera que de trabajo duro de sol a sol en pleno agosto.

Desde la entrada en vigor de los Veloláser, los aparatos no han estado exentos de polémica. Primero por su elevado coste, que llevó a desembolsar a la DGT nada menos que 860.000 euros para la compra de 60 unidades, a algo más de 14.000 euros cada una.

Posteriormente porque durante la Semana Santa se anunció que estarían en funcionamiento cuando en verdad, la mayoría no habían llegado y los que lo habían hecho, o no habían pasado la homologación o no estaban calibrados. También hubo problemas con el soporte metálico que lo sujetaba al guardarrail, el cual no había pasado la pertinente homologación aunque en ese caso se declaró que había sido sólo para la foto.

Parece que no sale una a derechas. Esperemos que no le caiga a nadie uno de los nuevos Drones en la cabeza…