El Salón del Retromóvil siempre ha sido una cita ineludible para los amantes del motor. Pero ahora, que cada vez parece más cercano que los coches dejen de sonar, y cuando ya hace mucho que dejaron de oler, encerrarse en un pabellón de IFEMA –en Madrid- con coches clásicos es cada vez más romántico. Así que eso hemos hecho, acudir al Salón del Retromóvil 2021 para disfrutar de los coches clásicos, de las motos clásicas, de los repuestos de vehículos de época y de un ambiente excelente.

A cada uno le gusta encontrar algo distinto en el Salón del Retromóvil. A mí me gusta ir allí a reencontrarme con la Volkswagen T2, que en realidad es bastante fácil de ver, pero que me recuerda dónde nació la ‘cultura camper’ que ahora disfruto con un vehículo mucho más grande y confortable. Pero quizá la ‘mamá de las camper’ no sea, ni de lejos, lo más interesante de ver en una feria de este tipo. Es aún más satisfactorio poder disfrutar de un Porsche 928 en perfecto estado. Sí, aquel que quiso ser el sustituto del Porsche 911 y que ni de lejos lo consiguió, pero sí que marcó una época.

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Coches clásicos para todos los gustos y en condiciones excelentes

Al Salón del Retromóvil se puede ir a ver coches clásicos, a comprarlos, a encontrar recambios que ya no son fáciles de conseguir, a comprar revistas originales de años atrás, a comprar miniaturas de nuestros vehículos favoritos y un largo etcétera. En la galería de fotos del Retromóvil 2021 puedes ver algunas de las unidades que a mí personalmente me hizo más ilusión encontrar, pero en el Retromóvil, cada año, se juntan muchas más unidades de coches clásicos. Y se reúne un público amante de este tipo de vehículos, así que siempre es agradable pasar el día completo –o casi completo- por allí y poder charlar con quienes tienen nuestros mismos gustos.

 

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Este año ha sido muy, pero que muy agradable, encontrarse con el Alpine A110 original, el que nació en el año 1961 –y se fabricó hasta 1978- al lado del nuevo Alpine A110. Y no solo verlos a los dos, y poder apreciar cómo el Grupo Renault ha revivido el mítico modelo, sino incluso disfrutar del ‘viejo Berlinette’ encendido y ‘roncando’ para todos los que estábamos allí presentes. Como decía, al Salón del Retromóvil también se va, a estas a alturas, a escuchar, oler y sentir los coches como ya no podemos hacer. Porque ahora es verdad que son el máximo refinamiento del proceso industrial. Pero no producen los mismos sentimientos.

Fotos del Salón del Retromóvil 2021