Ferrari, en colaboración con el especialista en pintura americana PPG Industries ha desarrollado un nuevo sistema de pintado para los vehículos que promete revolucionar el sector. En primer lugar porque necesita una temperatura 1/3 menor de secado y, por otro, porque permite mejores acabados, más uniformes y además diferentes combinaciones.

La principal novedad de esta pintura que a partir de ahora utilizará Ferrari para todos sus deportivos, y que han denominado como Low Cure reside en que aunque sigue siendo de tipo bicomponente (dos compuestos), ya no es necesario que seque a 150ºC como hacían hasta ahora sino que lo hace a 100ºC, lo que supone un importante ahorro energético y de emisiones de CO2 a la hora de fabricar los deportivos de Maranello. Esto es debido a la capa transparente que se incorpora al proceso de pintado, la cual permite cocerla a baja temperatura.

Según ha hecho saber la propia marca italiana, se consiguen así un total que supera las 61 tonalidades diferentes y además con diferentes niveles de acabado ya sea metálicos, brillantes o tonalidades mate. Además estas resinas Low Cure incorporan un nuevo endurecedor que aumenta tanto la resistencia química como mecánica de la pintura, que redunda a su vez en las características hidrofóbicas e impermeables de la pintura. Así se consigue que siga durante más tiempo en perfectas condiciones.

 

La bajada en el proceso de curado añade una ventaja más y es que ahora todo el coche puede ser introducido en el horno de secado, independientemente de las piezas que sean pintadas. Antes, la fibra de carbono debía ser curada a menor temperatura y durante más tiempo. Ahora podrá pintarse igual que el resto de la carrocería y además endurecer a la vez, lo que redunda en un acabado mucho más uniforme en todo el coche.

Ferrari es también pionera en los procesos de pintura. Sin ir más lejos, en 2004 fue una de las primeras marcas en introducir un sistema de pintura con base de agua, lo que ayudaba a reducir la contaminación debida a los disolventes.

Como prueba de la calidad de sus pinturas debemos pensar que la mayoría de ellos se comercializan en color rojo. Si nos fijamos en los coches que nos rodean, es uno de los colores que peor envejecen por ser el único que no se puede metalizar, lo que le hace menos resistente a los envites meteorológicos. No es extraño ver coches en zonas soleadas que ya no son rojos sino rosas, o bien que han perdido su tono e incluso parte de la laca.